
Las guerras comerciales y la “ofensiva arancelaria irracional” de Estados Unidos, así como el cambio climático, son los principales riesgos empresariales en España en 2026, como señala este lunes el quinto informe del Observatorio de riesgos para las empresas en España.
Este documento, impulsado por la fundación Institut Cerdà, radiografía los retos principales para las compañías que operan en el Estado español, unos desafíos que, en 2026, se sitúan en 33 y que han sido detallados por el coordinador del Observatorio, Pere Torres, en una conferencia en la sede de Veolia, en Barcelona, que también ha contado con la presencia del conseller catalán de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper.
“Como era esperable, el riesgo que más despunta se sitúa alrededor de las guerras comerciales”, ha advertido, un asunto presente en el pasado, pero que la “ofensiva arancelaria irracional lanzada por la Administración Trump” ha “desbordado”.
Del “hacer América grande” a “hacer más pequeños” a los demás
La actitud de Estados Unidos habría “trastocado las reglas de juego” a escala internacional, ha señalado Torres, porque “no parece” que quiera “hacer más grande” a la potencia norteamericana, sino “hacer más pequeños” a los otros países.
“En conjunto, acaba convirtiendo el comercio global en un arma más en la pugna geopolítica que preside el mundo actual”, ha lamentado, y genera un ambiente que “dispara la incertidumbre”.
El cambio climático y sus principales consecuencias, como los incendios forestales desbocados, se sitúa en el segundo lugar del ranquin, puesto que el mundo “lleva decenios poniéndose objetivos climáticos en la mitigación sin dotarse de las capacidades reales para alcanzarlos”.
Urge diseñar y aplicar “verdaderas” políticas de adaptación
“El fracaso era predecible, las perspectivas no son buenas”, ha avisado Torres, porque algunos países, como Estados Unidos, “han adoptado políticas negacionistas”, mientras que otros actores internacionales, como la Unión Europea (UE), “se han visto obligados a revisar sus compromisos a la baja para no perder competitividad”.
El coordinador del Observatorio ha subrayado la urgencia de diseñar y aplicar “verdaderas” políticas de adaptación al nuevo contexto climático.
Precisamente, el acto organizado en Veolia ha contado con una mesa redonda sobre la adaptación de las empresas y la sociedad al cambio climático, que ha contado con la participación de representantes de CaixaBank Research, del Puerto de Barcelona, de Aigües de Barcelona y de Grifols.
Desigualdad e inteligencia artificial, en el podio
El tercer gran bloque identificado por el Observatorio son las desigualdades sociales: “Los buenos datos macroeconómicos de España no llegan a todo el mundo”, ha sostenido Torres, y el riesgo de exclusión social “se aleja cada vez más del objetivo de reducción que marca la Agenda 2030”.
Como “traducciones prácticas” de esta situación, ha situado la crisis de la vivienda, la precariedad laboral, el retraso en la emancipación juvenil o las dificultades de las familias para poder ahorrar.
“Se puede constatar que, desde hace un tiempo, el ascensor social, una de nuestras grandes características, ha dejado de funcionar”, ha reconocido Torres.
Asimismo, ha avisado de que una sociedad “escindida socialmente” derivará en una “escisión política”, con más polarización y “sensibilidad” hacia “promesas de falsas soluciones que atraen por su simplicidad”.
En el cuarto lugar de la clasificación, el Observatorio ha colocado la ciberseguridad y “la fuerza que van adquiriendo las organizaciones cibercriminales”, así como el rol con “carácter dual” de la inteligencia artificial (IA) en este campo.
“Aporta beneficios y genera riesgos insospechados. Solo el tiempo nos dirá si el balance final es positivo o negativo”, ha pronosticado Torres, que ha remarcado la necesidad de hacer un esfuerzo “constante, siempre renovado y sin posibilidad de atenuarse” para mejorar la ciberprotección empresarial y la legislación pertinente.
Estos riesgos, sumados a otros como el “reto demográfico vinculado al envejecimiento de la población y a la integración de la inmigración” o la “dependencia creciente de grandes oligopolios en la economía digital”, dibujan para el director del Observatorio un panorama de “desorden”, “descrédito” hacia las instituciones y “desajustes” relativos a las expectativas y a los resultados reales.
“Los riesgos se amplían e intensifican y, además, están cada vez más interconectados”, por lo que ha pedido a las empresas que se “preparen” ante este escenario y “fortalezcan su resiliencia”.
El Govern “facilitará el crecimiento” empresarial
Por su parte, el titular de Empresa y Trabajo de la Generalitat ha anunciado que, dentro de unas tres semanas, su departamento trasladará al Govern un acuerdo que “intentará facilitar el crecimiento de las empresas” porque “dimensionar” el tamaño de las compañías es “importantísimo”.
“Los países que realmente funcionan bien a nivel empresarial son aquellos que tienen más medianas y grandes empresas y menos pequeñas y medianas empresas”, ha defendido Sàmper, que cree que esta “facilidad” que pretende poner el Ejecutivo catalán “hará también que Cataluña sea mucho mayor y más competitiva”.
Ha celebrado que, pese a las “complejidades” globales, la economía catalana “está resistiendo de forma notable”, por lo que ha agradecido al mundo empresarial su tarea, “que hace que, incluso en momentos tan complicados, las cosas vayan un poco menos mal que en el resto”.
