La inversión dedicada a infraestructuras en España no solo resulta insuficiente para responder al crecimiento de la población, sino que queda también por debajo del esfuerzo mínimo para su conservación, lo que contribuye a acelerar el deterioro. Según un informe presentado esta mañana por el think tank de la CEOE, el Instituto de Estudios Económicos (IEE), cada año se genera de media un déficit de unos 1.500 millones de euros en mantenimiento que, al cabo de siete ejercicios, ya alcanza los 10.500 millones. El agua, el ferrocarril y las carreteras son, por este orden, las áreas más abandonadas.
El trabajado del IEE ha sido elaborado con datos de la organización, de la Fundación BBVA, del Ivie (Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas) y de la asociación de constructoras Seopan. Entre las conclusiones figura la de que el 71% de las infraestructuras hidráulicas de España superará los 20 años de media en el 2030, frente al 51% de las viarias y el 52% de las aeroportuarias. El accidente de Adamuz, reconocen los propios autores, pone de relieve la necesidad de analizar el estado de las infraestructuras.
Las grandes cifras muestran que España debería invertir cada año 12.000 millones solo en conservación de infraestructuras, cuando la media de los últimos años ha sido de 10.500 millones. Se requieren 3.700 millones para evitar la depreciación de las carreteras, 2.900 millones en ferrocarriles y 2.000 millones en infraestructuras hidráulicas. El esfuerzo en puertos es de 1.100 millones y el de aeropuertos, cubierto por Aena, de 1.200 millones.
“A eso se suma el déficit en nuevas infraestructuras, que supera los 80.000 millones de euros”, ha indicado el presidente del IEE, Íñigo Fernández de Mesa, en la presentación del estudio. “En el 2009 se frenó la inversión y, aunque entre el 2014 y el 2016 se empezó a recuperar la economía, la brecha importante en las infraestructuras no se ha recuperado”, ha añadido.
El IEE se queja de que, tras el descuido “razonable” durante los años de la crisis, “no tiene sentido que, cuando se produce la recuperación y los niveles de recaudación están en niveles máximos, no haya también una recuperación de inversiones en infraestructuras”.
Sus cálculos son que, en relación con el PIB, España invierte 1,4 puntos menos que la media de la UE, o un 6,4% menos de promedio. Este desajuste implica un déficit anual de inversión con respecto a los países vecinos de 19.100 millones. Hay áreas, asegura Fernández de Mesa, “muy prioritarias” a las que no se está prestando atención.
Sin “nivel de inversión adecuado” en las autopistas en las que se levantan los peajes
El estudio no incluye las redes eléctricas, para las que las empresas están anunciado ahora nuevos planes de inversión tras conocer el nuevo marco retributivo de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
En carreteras se dan casos como el de la AP-7, cuyo levantamiento de peajes ha conducido a un uso mucho más intensivo que acelera las necesidades de mantenimiento. “Una vez entradas en servicio público, en las antiguas autopistas de peaje no se está garantizando el nivel de inversión adecuado”, ha afirmado Gregorio Izquierdo, director general del IEE.
Hay otras asociaciones que manejan sus propios datos acerca del déficit de infraestructuras. Las constructoras de Seopan considera necesario invertir 113.809 millones hasta el 2035 y calculan que entre el 2013 y el 1024 se ha generado un déficit acumulado de mantenimiento de unos 17.000 millones de euros.
