Las familias fundadoras de Puig y de Estée Lauder intensifican las negociaciones para intentar cerrar un acuerdo de fusión en las próximas semanas. Desde Barcelona, una delegación de la empresa catalana se ha desplazado hasta Nueva York, sede de la compañía de los Lauder, para estudiar los términos de la posible fusión empresarial, informó Expansió n y confirmaron fuentes conocedoras de las conversaciones.
El mes pasado, Puig y Estée Lauder anunciaron que estaban explorando un acuerdo que daría lugar a la mayor empresa de belleza de alta gama del mundo, con marcas como Tom Ford, Carolina Herrera, Rabanne, Jean Paul Gaultier y Clinique bajo un mismo techo. Desde entonces, los acontecimientos se aceleraron. En un principio, Puig preveía publicar sus resultados del primer trimestre y celebrar su jornada de mercados de capital el 14 de abril, pero ha pospuesto la publicación de los resultados hasta el 28 de abril.
La operación daría lugar a un grupo de belleza y cosmética de 20.000 millones de facturación
Aunque quedan por definir algunos detalles, los analistas dan por hecho que la operación se estructuraría como una oferta de adquisición en efectivo y acciones de Estée Lauder sobre Puig, y la nueva entidad cotizaría en la Bolsa de Nueva York. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) está siguiendo muy de cerca toda la operación por la complejidad técnica que representa y las implicaciones para la bolsa española. Puig es una de las mayores empresas cotizadas e integrante del Ibex 35. Obviamente sería positivo para los mercados españoles que la empresa resultante de la integración de ambas empresas pudiera seguir cotizando en la bolsa del país de alguna manera.
Al igual como sucedió en la opa fallida del BBVA sobre el Banc Sabadell, toda la operativa de una eventual fusión sea del tipo que sea debe contar con las aprobaciones pertinentes tanto de la SEC estadounidense como de la CMNV española. A diferencia de la operación bancaria BBVA-Sabadell, al tratarse de una operación amistosa, las fuentes consultadas dan por hecho que los trámites serán más rápidos. El hecho de que la operación sea pactada facilita también que la oferta definitiva pueda demorarse algo más que en el caso del BBVA-Sabadell. En el caso de Estée Lauder-Puig, el precio de canje que se fije o de compra tomará de referencia las cotizaciones previas al día que se hicieron públicas las conversaciones. Estée Lauder rozó ayer los 69 dólares por acción y Puig superó los 17 euros.
El formato de fusión que se está barajando diluiría el control de la familia Lauder, acercándolo a la participación potencial de la familia Puig que según algunas casa de análisis quedaría por debajo. mientras que los accionistas sin derecho a voto de Puig recibirían efectivo o acciones con bajo derecho a voto.
Los analistas estiman que el negocio combinado tendría unos ingresos de unos 20.000 millones de euros, lo que lo convertiría en el grupo de belleza de lujo número uno del mundo, por delante de los 15.600 millones de euros de la división Luxe de L’Oréal, que el pasado mes de octubre completó la compra de la división de belleza de Kering. El conjunto del grupo L’Oreal facturó más de 44.000 millones de euros en el 2025 y ganó 6.000 millones.
