El futuro de Pronovias pasa necesariamente por hacerse más pequeño. La compañía de moda nupcial encara la recta final de un proceso de venta crucial para su continuidad, pero que la obligará a reducir su estructura, red de tiendas y plantilla de trabajadores.
Así lo entienden los dos grupos que han presentado ofertas vinculantes para adquirir la unidad productiva de la histórica firma fundada por Alberto Palatchi. La primera oferta, de la firma de moda Desigual, contempla quedarse con alrededor de 200 de los más de 600 trabajadores en plantilla, sumando empleos entre oficinas centrales, comercial y red de tiendas. La segunda oferta, presentada por el fondo Enduring Ventures, de Estados Unidos, contempla conservar alrededor de 400 empleos.
La firma de moda nupcial necesita unos 15 millones de euros para sanear su balance
Fuentes consultadas añaden que ambas propuestas prevén mantener todas las marcas –Pronovias, Ladybird y Nicole Milano– y preservar parcialmente la red de tiendas. En el caso de Enduring, está previsto el cierre de 20 establecimientos de una red de 50 locales propios (además, unas 40 franquicias y cientos de puntos de venta multimarca). Este fondo también se dispone a invertir medio millón de euros en el negocio, además de pagar 6,4 millones para asumir deudas relativas a los trabajadores. En el caso de Desigual, no habría inversión y el pago relativo al pasivo laboral alcanzaría los 4,7 millones.
La firma FTI ha sido designada como experto para recabar las ofertas de la unidad productiva y ahora procederá a presentarlas ante la plaza 9 de la sección de lo mercantil del tribunal de instancia de Barcelona, que declarará Pronovias en concurso de acreedores y eligirá, bajo el proceso judicial de pre-pack , cuál de las dos ofertas es mejor. Todo ello sucederá en las próximas semanas.
De esta manera, Bain Capital y MV Credit cerrarán una etapa de cuatro años como propietarios de Pronovias. Los fondos tomaron el control en el 2022 tras un proceso de conversión de deuda en capital. Durante este tiempo han intentado reflotar el negocio y sanear su balance. En el 2024, aplicaron un ERE del 19% de la plantilla de la sede de Barcelona, formada por 332 trabajadores. Asimismo, llevaron a cabo grandes inyecciones de capital, pero un conjunto de decisiones empresariales infructuosas y de cambios en el sector nupcial han impedido el reflote.
El principal handicap de Pronovias no es su deuda, ahora en unos niveles asumibles, sino el fuerte consumo de tesorería al que se ve obligada para mantener la actividad. La estructura de la empresa es demasiado grande para sostenerse con el nivel de actual de ventas.
Fuentes del mercado calculan que los nuevos propietarios, sean Enduring o Desigual –tal como avanzó El Economista – deberían inyectar unos 15 millones de euros en entre seis y ocho meses para sanear el balance. En el 2023 –últimos datos en el Registro Mercantil– facturó 136 millones y perdió 129 millones.

