Las tres claves que definirán si la marca Seat seguirá existiendo pasado el 2030

La supervivencia de la marca Seat más allá del 2030 “sigue analizándose”, con “varios escenarios” y “todas las opciones” sobre la mesa, desde una continuidad a su desaparición, se advirtió en un comunicado de la compañía distribuido ayer. Sin haber tomado ninguna decisión todavía, “se valorará la continuidad de la marca en función de cómo evolucionen la regulación –como en emisiones–, la demanda de los clientes y las condiciones del mercado”. Son tres claves que definirán su devenir. El comunicado incluyó palabras de Oliver Blume, consejero delegado del Grupo Volkswagen, su propietaria, en las que mostró un apoyo cerrado a Seat S.A. –matriz y responsable de la planta de Martorell– pero sin referencia directa a la marca Seat.

De esta manera se oficializó que la marca está en revisión, después de filtrarse el jueves documentos internos de Volkswagen en los que se planteaba su eliminación e integración en Cupra como muy tarde en el 2029, en el marco del gran ajuste del grupo. Seat lleva años sin recibir un nuevo modelo y no se ha subido a la ola de la electrificación. En su hoja de ruta aparece solo el lanzamiento de hibridaciones en el 2027 del Ibiza y el Arona o actualizaciones. “Más allá del ciclo de producto actual, el futuro de la marca Seat sigue analizándose”, se explicó.

El entorno puede jugar en contra. Se habla de un contexto más exigente y competido, sobre todo el último año, que “hace que el análisis para seguir invirtiendo en la marca Seat sea cada vez más complejo”. Por ejemplo, con regulaciones más duras por emisiones y sanciones que impactan cada vez más. La regulación es importante porque el actual marco europeo limita el coche de combustión en el 2035, una tecnología que sostiene sus ventas ya que no tiene ni está previsto hoy que tenga eléctricos. Ahí también impacta el “coste de electrificar” y “la inversión necesaria” para desplegar una nueva gama. Todo obliga a “reevaluar constantemente” la estrategia, las inversiones y los modelos de negocio.

Blume no muestra un apoyo directo a la marca Seat, pero sí a su matriz, que tiene las fábricas, y a Cupra

Blume aseguró que “Seat S.A. –matriz de Seat y Cupra y responsable de la fábrica de Martorell– tiene un papel importante que desempeñar en el futuro del grupo”, tras el encargo de los Cupra Raval y Volkswagen ID.Polo dentro de la electrificación del grupo, en la que la marca Seat ha quedado al margen. Completada la electrificación de Martorell, reconoce “la capacidad de transformación”, con una “base sólida” en la fábrica catalana y “el crecimiento imparable de Cupra”. “Esto me da mucha confianza de cara al futuro”, añadió. “Estamos comprometidos a seguir construyendo sobre esta base y a crear condiciones para que Seat S.A. y Cupra continúen creciendo”, planteó Blume. Pero “al mismo tiempo, debemos mantenernos flexibles y adaptar nuestras estrategias de marca y producto a la regulación, las condiciones de mercado y lo que demandan nuestros clientes”, advirtió. 

Blume habló del crecimiento de Seat S.A., la matriz, y Cupra, sin mencionar específicamente a la marca Seat. Incidió en que Seat S.A. “tiene un futuro sólido”, garantizando la continuidad de la fabricación, sin definir bajo qué marcas. Seat vende menos que Cupra, pero le gana en España. La electrificación de Martorell “es una historia de transformación, con Cupra como motor clave de nuestro crecimiento y rentabilidad futura”, sostuvo Markus Haupt, al frente de Seat y Cupra.

Los sindicatos se mantienen alerta por lo que pueda suceder. El presidente del comité de empresa, Matías Carnero, dijo que la prioridad es “asegurar el futuro de la compañía y un empleo de calidad”, defendiendo el esquema de dos marcas. Las autoridades mostraron su apoyo al futuro de Seat. El ministro de Industria, Jordi Hereu, repitió que es una gran marca para la que espera nuevos planes industriales. El ministro mantiene contactos con su directiva y la de VW. Desde Trabajo señalaron que “no se espera que Seat desaparezca y no se teme por los empleos”. En Catalunya, el president de la Generalitat, Salvador Illa, dijo que hará “lo que sea” para mantener el empleo y la industria. El conseller de Empresa, Miquel Sàmper, seguirá de cerca “todas las decisiones”.

Gobierno y Generalitat siguen de cerca la continuidad de la marca y el empleo asociado

En el frente bursátil, Volkswagen logró un alivio y voló un 6,5%. Los inversores celebran el plan de recortes –con los detalles por resolver– que pone el foco en reducir costes y elevar la rentabilidad. Desde Bank Of America calculan que la salida de otros 50.000 trabajadores le ahorraría 2.500 millones anuales en el 2030. Para Ferdi Dudenhöffer, director del Center Automotive Research de Bochum (Alemania), el plan “es positivo” y le permitirá centrarse en su actividad principal, si bien “la batalla por el futuro” se define en China. En un tono similar, Kevin Thozet, de Carmignac, afirma que en un momento de caída del mercado chino, a Volkswagen le sobra capacidad: “China tiene demasiados coches. Europa demasiadas fábricas. Y ambos problemas están chocando de frente”.

Luis Federico Florio

Redactor de la sección de economía de La Vanguardia desde el 2015, centrado en motor, consumo y ahorro. Autor de la newsletter semanal ‘Bolsillo’, sobre finanzas personales. Graduado en Periodismo por la UAB.

También te puede interesar