La firma de moda Lola Casademunt vuelve a cerrar un ejercicio al alza. Los ingresos de la compañía fundada hace 45 años en Cardedeu (Vallès Oriental) aumentaron un 8% el año pasado, hasta los 61 millones de euros, pese a la complejidad que atraviesa el sector de la moda. “El año ha sido exigente, con dificultades geopolíticas e interrupciones logísticas, pero hemos logrado crecer por encima del mercado”, destaca Paco Sánchez, director general de la compañía.
Lo han conseguido, además, manteniendo una buena rentabilidad y una posición financiera sólida que les permite afrontar su plan de expansión en solitario, con recursos propios. “Tenemos capacidad de autofinanciarnos, creceremos de forma prudente, sólida y sana”, sostiene el directivo.
La venta internacional representa ya el 30% de los ingresos
La compañía es propiedad de Maite Casademunt, directora creativa e hija de la fundadora, y de Ferran Espona, y en los últimos cinco años ha vivido un fuerte impulso, multiplicando por cuatro su tamaño. La transición al sector de moda prémium y la internacionalización explican este avance. En la actualidad tienen presencia en 46 mercados a través de sus tres canales de distribución: tiendas propias y franquicias, multimarca y on line. Éste último es el que ha presentado un mayor incremento de ventas en el 2025, del 14%.
La venta internacional representa ya el 30% de los ingresos gracias a la entrada de nuevos países tanto en Europa, como en Oriente Medio y América. Para este 2026, Sánchez prevé seis aperturas. Dos de ellas tendrán lugar en México, con sus primeras tiendas propias (ahora tienen actividad a través de El Palacio de Hierro). Portugal también está en la lista, con otras dos tiendas insignia que verán la luz este ejercicio.
Para este año, y si las turbulencias geopolíticas no lo impiden, estiman un incremento de facturación del 12%.
