Los bancos se preparan para empezar a ofrecer la nueva cuenta de inversión

Los bancos españoles no ponen pegas a la nueva cuenta de inversión creada por el Gobierno para que los particulares inviertan sus ahorros en empresas europeas. Más aun, aprecian sus ventajas fiscales y ya trabajan en su de­sarrollo, a la espera de que el Ministerio de Hacienda fije la fecha de lanzamiento. Nace un nuevo experimento de capitalismo ­popular.

La Cuenta de Ahorro e Inversión Financia Europa (Caife) aparece recogida en el real decreto ley de vivienda, aún pendiente de convalidación en la diputación permanente del Congreso. Su lanzamiento es un empeño del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, que ha sido junto a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) uno de sus principales defensores. El objetivo es dar movimiento al gran volumen de ahorro de los españoles estancado en cuentas corrientes, sin apenas remuneración. Parece un plan de andar por casa, pero tiene alcance macroeconómico. En Suecia, la cuenta ha sido un éxito y ha animado las salidas a bolsa.

Las entidades están a la espera de la orden ministerial de Hacienda para iniciar su implantación

El atractivo de la nueva cuenta está en la fiscalidad. Los particulares podrán ingresar hasta 150.000 en la Caife y jugar a comprar y vender acciones sin tributar por cada operación. Desde allí tendrán la opción de invertir en empresas europeas cotizadas en bolsa o en fondos con al menos el 70% de su cartera en el continente. Si retiran el dinero al cabo de cinco años, las ganancias quedan exentas de IRPF por los 10.000 primeros euros y en un 20% a partir de ese importe. Los dividendos sí tributan.

“Nuestra valoración es positiva”, afirman desde la CECA, que representa a CaixaBank, Unicaja y las antiguas cajas de ahorro. La Caife, afirman, “refleja las peticiones del sector”, que pasan por incluir estímulos fiscales e incorporar una amplia variedad de instrumentos para canalizar el ahorro. Una entidad también asociada a la CECA habla además del “potencial importante” de la cuenta para provocar “un cambio relevante en el modelo de ahorro español”.

La señal para la puesta en marcha la dará una orden ministerial de Hacienda cuya publicación aguardan los bancos y todas las entidades habilitadas para comercializar la nueva cuenta, entre ellos los neobancos. En un primer momento solo podrán comprar y venderse acciones en bolsa, pero la CNMV tiene un plazo de cuatro meses para acreditar los fondos a los que se les asigne la etiqueta Finance Eu­rope .

“Es un primer paso positivo contar con un producto con inventivos fiscales que contribuirá a incentivar la inversión en bolsa”, dicen otras fuentes bancarias, que destacan la importancia de desarrollar la Unión de Ahorros e Inversiones y conseguir que el ahorro de los europeos pueda dirigirse a sectores estratégicos como la defensa, la IA, la digitalización, la ciberseguridad o la transición verde.

La clave está ahora en que el producto sea sencillo y sirva para despertar la cultura financiera de los particulares. Santander, BBVA, CaixaBank, Banc Sabadell o Bankinter ya analizan el producto y se preparan para la puesta en marcha. Las impresiones no son malas y consideran incluso que la nueva cuenta puede convertirse en un “vehículo central” para despertar el interés de los ciudadanos por invertir.

Desde ING diseñan una “acogida total” y quieren incluir la cuenta en su oferta “lo antes posible”. Aprecian que haya un marco fiscal “más sencillo y atractivo” para transformar el ahorro en inversión en la economía productiva y califican de “relevantes” los incentivos. En España, el 61% de los ciudadanos afirma que una cuenta con ventajas fiscales les animaría a ­invertir.

Otro de los grandes defensores de la Caife es la CNMV, cuyos técnicos han trabajado con el Ministerio de Economía para definir las cuestiones técnicas. La CNMV, indican fuentes del supervisor de los mercados, “valora positivamente” la nueva cuenta de inversión, entre otras cosas por su capacidad para “ampliar la participación del ahorrador minoristas en los mercados de capitales y canalizar su ahorro hacia inversiones productivas”.

Fondos y acciones ‘Finance Europe’

Cada persona solo podrá tener una cuenta Caife. Allí le aguardarán los nombres de las empresas cotizadas y de los fondos de inversión disponibles para la inversión. Son los que llevan la etiqueta Finance Europe. A partir de ahí, el usuario elige su propia aventura.
Desde la asociación que representa a los fondos,
Inverco, celebran que se los haya considerado productos elegibles. Su director de estudios, José Luis Manrique, califica la cuenta Caife de “muy positiva”, aunque cita algunos elementos que la asociación echa de menos. Se podría haber apostado por el ahorro a largo plazo para la jubilación o haber permitido que los fondos incluyan más porcentaje de renta fija. Tienen un tope del 50%, que puede ser escaso para el perfil conservador del inversor español. También habrían preferido etiquetar empresas o fondos para invertir directamente en ellos, sin necesidad de una cuenta, o que las gestoras de fondos, y no solo las entidades financieras, pudieran ofrecer el Caife.
En cuanto a las acciones, el operador del mercado bursátil BME calcula que los pequeños ahorradores representan el 16,7% de la inversión actual en bolsa. Esta semana, el consejero delegado de BME, Juan Flames, expresaba su confianza en que la nueva cuenta “esté disponible muy pronto y tenga tanto éxito como en otros países”.

Iñaki De las Heras

Redactor de la sección de Economía y Empresas de La Vanguardia. Licenciado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha trabajado en Europa Press y en Expansión

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