La maquinaria exportadora china sigue imparable, con un papel creciente de la tecnología y un claro impulso de los chips y los coches eléctricos. En septiembre, las ventas al extranjero crecieron un 36,3% interanual denominadas en dólares, hasta los 447.180 millones, casi 400.000 millones de euros, acelerando el repunte del 25% de agosto. Las importaciones, por su parte, aumentaron un 31%, a 313.650 millones de dólares -o 280.000 millones de euros-, según las cifras divulgadas este miércoles por la Administración General de Aduanas. En ambos casos, los datos son mejores de lo esperado por los analistas.
Las ventas al extranjero se mantienen así como un motor clave para la segunda economía mundial ante sus problemas internos de demanda. El superávit, la diferencia entre lo que exporta e importa, se acerca ya a los 938.000 millones de dólares -o 838.000 millones de euros- en el acumulado del año, lo que abre el camino para superar el récord del ejercicio anterior, cuando superó el billón en noviembre. La tendencia abre más dudas entre sus socios comerciales, como en la Unión Europea, tras el reciente acuerdo sobre vehículos híbridos. Este mismo miércoles, el FMI ha exhortado a China a “gastar más”.
El superávit comercial se encamina a nuevos récords
En septiembre, las exportaciones chinas a la UE sumaron 54.000 millones de euros, un 25% más, mientras que las importaciones alcanzaron los 22.662 millones de euros, un 0,7% más. Así, solo en septiembre cuenta con un superávit de más de 30.000 millones con el socio europeo, en niveles récord según Bloomberg. Por su parte, las ventas a EE.UU. subieron un 40% a 47.881 millones de dólares (42.800 millones de euros) y las importaciones un 21%, a 13.867 millones de dólares (12.396 millones de euros). El superávit también supera los 30.000 millones mensuales.
China registra un cambio de base, con más exportaciones tecnológicas como impulso y menos tirón de sectores tradicionales como el textil, los muebles o los juguetes. En términos de valor y a modo de muestra, las exportaciones de chips crecen un 108% en lo que va de año.
Ante las mayores barreras comerciales en Estados Unidos, las empresas chinas han buscado nuevos mercados en el extranjero. Según estimaciones del Fondo Monetario Internacional, las economías asiáticas absorbieron cerca de la mitad del comercio desviado, seguidas por la Unión Europea, que captó casi una quinta parte.
En septiembre, el total de los intercambios comerciales entre China y otros países sumó unos 5,16 billones de yuanes (687.962 millones de euros), un alza del 27,5% interanual y la primera vez que ese indicador supera los cinco billones de yuanes en un mes, ha destacado la cadena estatal CCTV.
Los datos divulgados hoy también reflejan que el comercio exterior creció el 18,8% interanual en el acumulado entre enero y septiembre, con las importaciones en un aumento del 22,3% y las exportaciones del 16,4%.

Según Nguyen Hoang Nam, de la consultora británica Capital Economics, los semiconductores y equipos de computación aportaron más de trece puntos porcentuales al crecimiento de las exportaciones, gracias al auge de la inteligencia artificial, aunque el de los chips es “en gran medida, una cuestión de precios”, ya que el volumen de envíos apenas subió un 1% interanual.
El experto destacó también la fortaleza de los vehículos eléctricos, cuya demanda exterior impulsó el volumen de exportaciones de automóviles el 56,3% interanual, favorecido por el encarecimiento internacional de los combustibles.
En cuanto a las importaciones, Nguyen señaló que el aumento del valor de las compras de chips responde principalmente a sus precios y que “la demanda interna de otras materias primas siguió siendo débil”, con caídas en los volúmenes importados de petróleo y una escasa demanda de mineral de hierro.
La consultora también advirtió que el superávit comercial de China con la Unión Europea (UE) y el Reino Unido alcanzó un nuevo máximo, lo que podría provocar más restricciones de Bruselas.
