Los Conciertos de Viveros, síntoma del menosprecio a la música en valenciano

Los Conciertos de Viveros son, sin duda, la programación musical más ambiciosa que hace el Ayuntamiento de València durante el año. En esta ocasión, y no es la primera, en las 18 noches programadas y entre los 34 grupos que actuarán, no hay ninguno que cante en valenciano. De hecho, de los 34 escogidos, solo tres grupos o DJs son valencianos, todos ellos en el papel de teloneros. A la cita, eso sí, no faltarán bandas de la escena internacional o artistas nacionales; así como Padre Guilherme, el conocido como “Cura DJ”.

Una circunstancia que ha provocado las quejas de los partidos de izquierda en el Consistorio y de colectivos como la Federación Valenciana de la Industria Musical (FEVIM) o el Col·lectiu Ovidi Montllor (COM) de músics en valencià. Entidades y oposición municipal coinciden en criticar el “desprecio” y la “exclusión” de la música valenciana y en valenciano por parte del Ayuntamiento de PP y Vox.

Entre los grupos elegidos sí que está Padre Guilherme, el conocido como “Cura DJ”

Sin embargo, no es un hecho puntual. El secretario del COM y cantautor, Pau Alabajos, traslada a La Vanguardia que, como el Consistorio del cap i casal, muchas administraciones gobernadas por el PP (en bastantes ocasiones en coalición con la extrema derecha) han sacado de su programación cultural a los grupos que utilizan una de las dos lenguas cooficiales de la Comunidad Valenciana. “Es una guerra contra la cultura hecha en valenciano”, denuncia Alabajos, que recuerda la línea que en su día trazó el entonces vicepresidente y conseller de Cultura, el extorero Vicente Barrera (de Vox), de no dar “ni un euro” a entidades culturales como la Cátedra Vicent Andrés Estellés, la Fundació Carles Salvador o L’Espai Fuster.

El artista de Torrent destaca “el sesgo ideológico” de algunas administraciones y recoge “las quejas” de los asociados al COM que han sufrido una fuerte bajada de la contratación por parte de ayuntamientos, lo que ha colocado a los músicos en una complicada situación. Suerte, comenta Alabajos, que la sociedad civil se ha rebelado.

“Es una guerra contra la cultura hecha en valenciano”

Pau Alabajos, cantautor y secretario del COM

El caso de los Conciertos de Viveros es sintomático. La concejalía de Fiestas y Tradiciones, en manos de Vox, se defiende y asegura que “la programación responde a la calidad artística, diversidad de estilos y a la pluralidad del público”. Y sobre la nula presencia del valenciano en los escenarios responde: “La programación de los Conciertos de Viveros 2026 se ha configurado a partir de un proceso abierto, plural y transparente, en el que todos los promotores interesados han sido invitados a presentar sus propuestas, que han sido analizadas y valoradas conforme a criterios artísticos, técnicos y de viabilidad”.

No lo ven así en la FEVIM que esta semana ha lanzado un comunicado en el que mostraba su “profunda preocupación y malestar” ante el hecho de que este ciclo de conciertos haya “vuelto a excluir de manera significativa” la presencia de músicos y grupos valencianos, especialmente de aquellos que cantan en valenciano, “por tercer año consecutivo”.

Según la Federación, en “una de las citas musicales más importantes del verano”, el Ayuntamiento debería reflejar “la diversidad y creatividad de la escena musical valenciana, así como ofrecer oportunidades reales a artistas emergentes y consolidados de nuestro territorio”.

El COM añade que los argumentos sobre la calidad y el tirón de las propuestas no son creíbles pues cualquier programación de grupos como La Fúmiga o La Gossa Sorda hubiera tenido una gran respuesta de los fans, como así lo demuestran todos los sold out cosechados por estos dos grupos.

Los colectivos responden que con la programación de grupos como La Fúmiga o La Gossa Sorda hubieran sido un éxito de público

Tanto Compromís como PSPV han criticado la actitud de Vox y el PP y su “odio a la cultura valenciana” y su preferencia por grupos religiosos, curas o incluso bandas que utilizan sus canciones para denigrar a las mujeres. El concejal Pere Fuset, de Compromís, denuncia el uso de dinero público “como herramienta al servicio de su sectarismo” y habla de una “censura deliberada para arrinconar la lengua, la cultura valenciana y la creación propia del territorio”. A ello, añade que los conciertos “han perdido ya cerca de un tercio de su público y atraviesan una crisis profunda, tanto de modelo como de credibilidad”. 

Por su parte, la edil socialista Núria Llopis critica la intención de no contratar a grupos valencianos y optar por otros como el cura DJ u otras bandas que cruzan líneas rojas como Los Meconios, que ya actuaron en València el año pasado. Llopis alerta de estas líneas de actuación política que tienen como objetivo “terminar con nuestra lengua propia”. 

Hèctor Sanjuán

Licenciado en Periodismo (2005) y Ciencias Políticas y de la Administración (2012). Redactor de La Vanguardia en la Comunidad Valenciana desde enero de 2021. Antes, en El Mundo. Ha participado en varios libros sobre la Comunidad Valenciana

También te puede interesar