Los economistas catalanes alertan de una desaceleración del PIB por la guerra en Irán

Los economistas catalanes ya advierten de una “desaceleración” de la economía a raíz del conflicto en Oriente Próximo. Así lo ha explicado el decano del Col·legi d’Economistes de Catalunya, Carles Puig de Travy, durante la presentación este viernes de la Encuesta de Situación Económica que elabora periódicamente la institución. El sondeo recogió las respuestas justamente entre el 27 de febrero y el 13 de marzo, coincidiendo con las primeras semanas de enfrentamientos en la región.

“La economía catalana no está en ninguna crisis, pero sí en una fase de desaceleración, y hay una serie de incertidumbres que son mayores ahora que hace unos meses”, ha remarcado Puig de Travy. El PIB catalán cerró 2025 con un repunte del 2,7%, mientras que —según recuerda el Col·legi— las previsiones de consenso para este año indican un crecimiento a la baja, en torno al 2%. “La razón principal y fundamental es el conflicto en Oriente Próximo, que tensiona los precios y provoca menores expectativas en la economía, debido a la crisis de oferta, sobre todo en los productos energéticos”, ha dicho el decano.

Estos cambios en el tablero de juego han mermado la confianza entre los economistas catalanes, que expresan un mayor pesimismo. El optimismo de este colectivo ha caído en más de diez puntos, mientras que la sensación de desánimo ha subido más de ocho puntos en comparación con el último sondeo. Este mismo viernes se ha conocido el dato de la inflación del mes de marzo, publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que se ha disparado al 3,3% por la guerra en Irán. Aun así, Puig de Travy ha celebrado que la inflación subyacente (que excluye los precios más volátiles, como la energía y los alimentos frescos) se ha mantenido estable.

Pese a la urgencia de la coyuntura internacional por su impacto en la economía, las principales preocupaciones de los economistas en el contexto catalán apuntan en otra dirección. Los problemas en las infraestructuras y las comunicaciones, agravados por la última crisis de Rodalies, ya ocupan la primera posición entre las inquietudes más mencionadas por los colegiados.

Valoración

Los colegiados suspenden de manera rotunda el servicio de Rodalies y señalan Renfe, Adif y el Ministerio de Transportes por el déficit estructural de inversiones 

Los economistas puntúan con un suspenso rotundo —la nota media es de 1,9 sobre 10— el funcionamiento de Rodalies y destacan entre las causas de esta grave situación la infraestructura obsoleta y las inversiones insuficientes. “El grado de responsabilidad que se atribuye a las diferentes administraciones se concentra en gran medida en Adif, Renfe y el Ministerio de Transportes”, ha expuesto el director técnico del Col·legi, Xavier Segura.

En este sentido, Puig de Travy ha urgido a “no despistarse” de los problemas estructurales de la economía catalana —a los cuales también se suman el acceso a la vivienda, la productividad o el déficit fiscal—, respecto a los cuales hay capacidad de actuación. “No son nuevos, y cada vez son más urgentes. Rodalies es el mejor ejemplo de cómo una mala infraestructura frena la economía y resta calidad de vida y bienestar a las personas”, ha añadido.

Esta última edición de la encuesta también ha preguntado a los economistas catalanes por otro tema de rabiosa actualidad: el nuevo modelo de financiación autonómica pactado entre el PSOE y ERC, ahora pendiente de aprobación en el Congreso de los Diputados. “Observamos una división notable”, ha apreciado Segura. Una tercera parte de las respuestas valora negativamente este acuerdo, mientras que otro 30% cree que es positivo. Entre los aspectos que más gustan a los colegiados de este nuevo modelo destacan el principio de ordinalidad, el reconocimiento de la singularidad territorial de algunas comunidades y el aumento de la cesión del IRPF y el IVA.

También te puede interesar