Los empresarios catalanes han consensuado una postura común frente al nuevo modelo de financiación que califican “como un punto de partida que supone una mejora con respecto al modelo vigente, pero no es suficiente en determinados aspectos que habría que desarrollar”. En el documento -firmado por Foment y los integrantes del grupo G8 Cambra, Pimec, Cercle d’Economia, Fira, Femcat, Col.legi d’Economistes, Barcelona Global y RACC- también dan por bueno que el modelo no es singular ya que reconocen que es una propuesta “extensible al conjunto de comunidades autónomas de régimen común y todas ellas pueden salir beneficiadas”. Y lanzan una petición a “los partidos catalanes a trabajar juntos para mejorar el modelo propuesto y garantizar que los cambios se consoliden en el futuro”.
El documento ha sido consensuado entre los integrantes del grupo G8 que llevaban días preparándolo y Foment que ha hecho algunas aportaciones como destacar el déficit de infraestructuras acumulado en los últimos 14 años de 42.500 millones de euros. En relación con la ordinalidad, los firmantes reconocen que existe si se tiene en cuenta la población ajustada pero “no se cumpliría en términos de población real”. El principio de ordinalidad persigue que una comunidad autónoma no salga más perjudicada del modelo de financiación de lo que entró.
Sobre el concepto de población ajustada, las asociaciones empresariales y profesionales son muy críticas con el hecho de que no se haya incluido el concepto de coste de la vida. Para calcular el reparto de recursos del modelo de financiación autonómica no se utiliza el padrón tal cual sino la población “ajustada” por una serie de parámetros como la insularidad, la dispersión o el porcentaje de envejecimiento de la población.
En el documento, los firmantes también han dejado plasmada la reclamación de la publicación de las balanzas fiscales que en los últimos años el ministerio de Hacienda ha dejado de facilitar.
Desde el Parlament, la consellera d’Economia, Alicia Romero, ha señalado que “lo que nos pide las entidades económicas es que trabajamos juntas, con unidad, de manera constructiva, para que este nuevo modelo se apruebe en el trámite parlamentario de los Congreso de los Diputados”, informa Luis B. Garcia.
