Un evento local se convirtió en un “fenómeno inédito” y el mayor apagón de la historia del sistema eléctrico europeo a causa de una concatenación de fenómenos,
todos ellos evitables. Este podría ser el resumen general al que han llegado los expertos europeos
elegidos por Entso-e, la patronal de los operadores de sistemas eléctricos europeos que presentó ayer el informe definitivo de su estudio sobre el cero eléctrico ocurrido en la península Ibérica el pasado 28 de abril.
Al igual que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia española (CNMC), el organismo europeo evita señalar culpables de lo ocurrido y, aunque hace un análisis muy preciso de lo que falló aquel día, prefiere poner el foco en las medidas para evitar que se repita.
REE y las eléctricas ven argumentos en el informe para defender sus tesis iniciales
“Este modo de apagón es algo que nunca había ocurrido antes, ni siquiera se había teorizado. Pero ahora sabemos que puede ocurrir y me adelanto a las conclusiones para decirles que la buena noticia es que ya sabemos lo que hay que hacer para evitarlo y tenemos las herramientas para hacerlo”, aseguró Damian Cortinas, presidente del comité de Entso-e, durante la presentación del informe en Bruselas.
Lo novedoso del episodio es que fue detonado por un evento concreto y local en Granada que desestabilizó la tensión del sistema y acabó con un contagio generalizado. A partir de ahí, el estudio ha demostrado que todos los participantes del sistema deben aplicar mejoras o, dicho de otro modo todos fallaron. Las culpas están tan generalizadas que ayer, las reacciones de todos los actores implicados, desde el regulador REE hasta el Ministerio de Transición Ecológica pasando por las principales empresas de distribución volvieron a retomar las posiciones que defendían 24 horas después del apagón. Unos y otros han encontrado en el informe de Entso-e argumentos para defender sus tesis iniciales.
Tal vez conscientes de que eso podía ocurrir, el medio centenar de expertos encargados del estudio han consensuado 22 recomendaciones que no dejan de lado a ninguno de los implicados.El primer grupo de medidas está enfocado al control y la armonización de la tensión en todo el
sistema europeo. Ahora España lo tiene en 435 kilovoltios (kV)
frente a los 420 kV que se aplican en Europa.
El segundo grupo se refiere al control de las oscilaciones. Para ello insta a los operadores a mejorar urgentemente las herramientas de amortiguación, monitorización y detección temprana de las oscilaciones en la red.
En cuanto a las desconexiones, las medidas de protección del sistema reclaman una mejor configuración de los ajustes que las detonan y también instan a trabajar con los fabricantes para profundizar en el comportamiento de las instalaciones de autoconsumo fotovoltaico de baja potencia en momentos extremos.
Los expertos también recomiendan medidas para diseñar una mejora de los planes de defensa del sistema en toda Europa, dado que hasta el 28 de abril estaban pensados para hacer frente a caídas de frecuencia, pero no a colapsos por sobretensión. Revisar el proceso de restauración del sistema para aplicar garantías de conexión tecnológica deal menos 24 horas, y, por supuesto, colaboración de los reguladores para facilitar estos cambios.
