
Ricos más ricos, y cada vez más parecidos. El sector tecnológico de EE.UU. monopoliza las grandes fortunas al cierre del 2025. Copan los seis primeros lugares en la lista de mayores riquezas de Bloomberg, y hasta ocho del top ten. Un cambio relevante a lo que se veía hace una década, donde el textil, las finanzas, las telecomunicaciones o la industria asomaban en la parte alta, con Amancio Ortega, Carlos Slim o los hermanos Koch. Bill Gates, entonces el más rico, también ha sido engullido, relegado al puesto 16.
El impulso tecnológico viene asentado en la revalorización de los patrimonios por la inteligencia artificial, la nube y otras aventuras con potencial. El trono lo mantiene Elon Musk, con 638.000 millones de dólares, unos 540.000 millones de euros. El sudafricano con residencia en EE.UU. manda en Tesla, a quien muchos ven como una tecnológica que fabrica coches. Ha inflado su fortuna con rondas milmillonarias o la previsión de un salto a bolsa en SpaceX, de la industria aeroespacial, o xAI, de IA. Con ello y una mejora en la cotización de Tesla del 26% se repone de su aventura con Donald Trump. Así, su riqueza sube un 48% y multiplica por siete la de Bill Gates de hace una década.
Musk, siete veces más rico que Bill Gates hace diez años
Tras Musk, aparece Larry Page (Alphabet-Google, 270.000 millones). Catapultado, es uno de los grandes ganadores con un repunte del 60%. Jeff Bezos (Amazon, 255.000 millones, +7%), Larry Ellison (Oracle, 252.000 millones, +31%) y Sergey Brin (Alphabet-Google, 251.000 millones, +59%), van detrás. Las soluciones en IA de Google o la nube de Amazon impulsan a sus dueños.
Por unos momentos la mayor fortuna del planeta fue la de Larry Ellison, otro de los protagonistas del año. El impulso se lo dio también la IA, por unos acuerdos de Oracle con OpenAI. Desde entonces las dudas con los retornos de la IA han restado un 40% del valor bursátil, pero no quita que la fortuna estimada siga disparada. Mark Zuckerberg (Meta, 234.000 millones, +13%) y Steve Ballmer (Microsoft, 170.000 millones, +16%) son sexto y octavo. Para Ballmer, Copilot, la IA de Microsoft o su nube Azure tiran del valor. Otro que ya es habitual en la parte alta es Jensen Huang, quien domina los chips para la IA con Nvidia. Con 158.000 millones (+38%), es noveno al caer varios puestos en un año bursátil más comedido para él.
Forman una “oligarquía tecnológica”, asegura Josep Lladós, economista de la UOC. “Su patrimonio va ligado a la cotización de unas empresas tecnológicas que han tenido una revalorización descomunal, algo que no ha pasado en otros sectores”, expone como uno de los grandes motivos. Además, advierte de una retroalimentación, ya que se benefician de los dividendos que se reparten, con lo que acumulan más, y diversifican fortuna en sectores como el inmobiliario, que también se revaloriza.
Solo tosen a los tecnológicos Bernard Arnault, al frente del imperio del lujo LVMH y Warren Buffett, en sus últimos días capitaneando el gigante inversor Berkshire Hathaway. El francés es séptimo con algo más de 200.000 millones (+16%), por un Buffett décimo con unos 150.000 millones (+6%). Lladós ve un efecto negativo en la concentración. “Las sociedades más diversas son las que evolucionan mejor. Con tanta desigualdad hay algo que se rompe, la equidad. Se va polarizando, con más desigualdad en rentas”, analiza. En su reciente informe Billionaire Ambitions, UBS señala que los multimillonarios tech ya rivalizan con el consumo o la distribución como principal sector de riquezas.
Solo Bernard Arnault y Warren Buffett rompen la supremacía tecnológica de los primeros diez puestos
También desaparece la diversidad territorial. Los residentes en EE.UU. marcan el paso. En este sentido, Lladós advierte una fiscalidad benigna, cuando no amiguismo. “Tienen una capacidad de incidir en las políticas importante. Pagan menos impuestos que la clase media en comparación y Trump ayuda con la desregulación y la rebaja fiscal a las corporaciones”. También hay relaciones directas. Trump es cliente de los magnates, como de los cohetes de SpaceX de Elon Musk.
UBS señala que si bien el foco está en EE.UU., “los multimillonarios tecnológicos de China regresan, con un impulso creciente tras lanzarse DeepSeek y un interés en su tecnología”. Por ahora, hay que irse al puesto 25 y 26 para dar con Pony Ma (Tencent, 66.600 millones, +38%) y Zhang Yiming (Bytedance, 65.200 millones, +49%). Amancio Ortega, el más rico de España, cae del segundo al decimotercer puesto en diez años. Su fortuna se estima en 136.000 millones de dólares, unos 115.000 millones de euros, un tercio superior a la del 2024.
