La escalada de precios en la eurozona como consecuencia de la guerra en Irán prosigue. La tasa de inflación interanual se situó en el mes de septiembre en el 3,8%, seis décimas por encima de la subida de los precios en agosto, según los datos preliminares publicados ayer por Eurostat. Se trata del mayor encarecimiento de los costes en la región desde septiembre de 2023, cuando la subida fue del 4,3%.
El incremento de la inflación en la eurozona está liderado por los precios de la energía, que sumaron un encarecimiento interanual del 18,8%, frente al 14,3% del mes anterior. El cierre del estrecho del Ormuz como consecuencia del conflicto entre EE.UU. e Irán junto con la guerra en Ucrania han sacudido el tablero energético mundial y encarecido los combustibles por las mayores dificultades de suministros.
Se trata de la mayor subida de la inflación en toda la región de los últimos tres años
Por otra parte, los alimentos frescos, un tipo de producto donde el transporte tiene un impacto relevante, se incrementaron un 4%, frente al 2,7% del mes anterior. De su lado, el precio de los bienes industriales no energéticos subió en septiembre un 1,1% interanual, frente al 1,2% de agosto, mientras que los servicios se encarecieron un 3,2%, dos décimas más que el mes anterior.
Si se excluye el impacto de la energía, la tasa de inflación de la eurozona fue del 2,3%, frente al 2,1% de agosto. De su lado, la tasa de inflación subyacente, que además de la energía también deja fuera el impacto de los alimentos frescos, el alcohol y el tabaco, repuntó al 2,5% desde el 2,4%.
Entre los 21 países de la zona euro, las mayores subidas interanuales de precios en septiembre han correspondido a Lituania (6,1%), por delante de Bulgaria (5,6%) y de Chipre y Luxemburgo (5,2% cada uno), mientras que las subidas más contenidas se registraron en Malta (2,4%), Finlandia (2,6%) y Letonia (2,9%). En el caso de España, la tasa de inflación armonizada en septiembre se ha situado en el 5%, la más alta entre las grandes economías del euro.
Ante el fuerte incremento de los precios, el Banco Central Europeo (BCE) subió los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta el 2,5%. Recientemente, la presidenta del banco central, Christine Lagarde, justificó la subida de los tipos de interés acometida, añadiendo que una “respuesta mesurada es apropiada para mantener la inflación bajo control”.
“No reaccionamos a los precios de la energía; reaccionamos si observamos el riesgo de que unos precios de la energía más elevados se arraiguen en la inflación”, afirmó. Las perspectivas de inflación son más altas en 2027 y 2028 de lo que se esperaba hace unos meses. Sin embargo, el BCE se mantiene en la “vía intermedia” de la política monetaria expuesta a inicios de año.
