Los sindicatos quieren lanzar ya la negociación con la patronal para renovar el Acuerdo Nacional por el Empleo (AENC) para los próximos tres años. Y lo han hecho situando su planteamiento de aumento salarial sobre la mesa. Reclaman un incremento del 4% anual en tres años, del 2026 al 2028.
Un incremento general que va complementado por dos elementos adicionales. Por un lado, repetir la operación que se realizó en el AENC anterior y para prevenir un eventual repunte de la inflación, si el IPC supera el incremento de los salarios se añadiría un 1,5% anual a partir del siguiente ejercicio. Y por otro lado, conscientes de que los salarios intermedios son los que más han perdido poder adquisitivo, plantean un aumento adicional a los salarios que estén por debajo del salario medio anual.
En concreto, prevén un incremento adicional del 1% para los que están un 10% por debajo; un 2%, para los que si sitúan un 20% por debajo; y un 3% para los de un 30%. Es decir,en algunos casos, el aumento llegaría al 7% anual. Desde CC.OO. calculan que puede haber 11 millones de asalariados que quedan por debajo del salario medio, a los cuales se les tendría que aplicar estos incrementos adicionales. Un mecanismo que se tendría que aplicar en la negociación de los convenios, porque en el fondo, el AENC lo que da son las indicaciones a patronal y sindicatos para negociar los convenios.
La idea es actuar específicamente entre este grupo de trabajadores con salarios medios o medios bajos, donde la recuperación del poder adquisitivo ha sido inferior a la de otros niveles. “Hay una sensación que hay que corregir (en estos niveles), que no crean que el país que va con cohete no va con ellos”, ha afirmado el secretario general de CC.OO., Unai Sordo. En la misma línea, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha manifestado que “los salarios intermedios son los que han perdido más poder adquisitivo. Los convenios colectivos tienen que ir a un aumento específico de salarios que están por debajo del salario medio”.
Los sindicatos han insistido en situar que la negociación llega en un contexto de crecimiento sostenido de la economía española, y aún más significativo apuntan, con márgenes empresariales que se han incrementado en todos los sectores y en todas las empresas.
Respecto a si este plantemiento de un aumento del 4% y que llegue en algunos casos hasta el 7% en algunos niveles es excesivo, Sordo ha manifestado que “no planteamos ninguna locura”, y ha recordado que este año la subida de los convenios que se están firmando ya es superior al 4% .
Uno de los puntos que puede suponer dificultades para conseguir un acuerdo con la patronal, además del nivel de subida de los salarios, son las bajas laborales. Un terreno en el que ni la semántica coincide, unos hablan de bajas y los otros de absentismo, en lo que es, para CC.OO. y UGT un intento de situar un marco que no es el que se corresponde con la realidad.
“Lo que quieren es un tiro al blanco y culpar al trabajador. Es el discurso que no vamos a comprar”, ha advertido Pepe Álvarez que ha acusado a la CEOE de forzar el discurso para después, no formular ninguna propuesta concreta.
El anterior AENC fue firmado en mayo del 2023, con una patronal muy interesada en llegar a acuerdos en que estuvieran los sindicatos, pero sin participación del Gobierno. Una manera de marcar distancias con el Ministerio de Trabajo cuando las relaciones ya eran difíciles, y desde entonces han ido empeorando. Situó aumentos del 4% para 2023 y del 4% para 2024 y 2025, y para los sindicatos fue un instrumento muy útil para guiar las negociaciones de los convenios desde entonces. Ahora toca renovarlo y en un ambiente tenso en el que los sindicalistas perciben a una CEOE que huye de cualquier compromiso.
