Cuatro son los ejes que plantean los dos grandes sindicatos, CC.OO. y UGT, para corregir las desigualdades que subsisten en la sociedad española. Arrancan con la propuesta de una restricción del uso de los contratos a tiempo parcial y una reforma del despido, que incluya también tener que justificar por qué se rompe un contrato en tiempo de prueba, que se complementan con un reforzamiento de la negociación colectiva y con un tema no específicamente sindical, pero que se incluye al catalogarlo como el gran problema actual de España, el acceso a la vivienda.
Respecto al contrato a tiempo parcial, lo que plantean los sindicatos es causalizar su uso, es decir que haya que justificarlo, dar las razonas por las cuales no se realiza a tiempo completo, algo que actualmente no se especifica. Se añade que este contrato parcial no puede superar el 80% de la jornada y que las horas complementarias, las que realiza el trabajador a tiempo parcial más allá de su horario, se vayan consolidando y se paguen al mismo nivel que las horas extraordinarias. También se prevén unas normas de preaviso de la realización de estas horas. “El objetivo es que la jornada completa sea el estándar laboral, limitando la parcialidad a situaciones debidamente justificadas”, reclama la propuesta.
“Que se expliciten las causas del tiempo parcial en el contrato de trabajo, que hoy no se hace. Entonces, a la hora de establecer un procedimiento tenemos un problema, porque en esta situación de indefinición no se puede optar a modificar las condiciones. Se trata de causalizar el contrato a tiempo parcial”, ha afirmado Javier Pacheco, secretario de Acción Sindical de CC.OO.
Las razones de base de esta reforma son básicamente dos. Por un lado, que el 47% de trabajadores a tiempo parcial desearía trabajar la jornada completa, y por otro, que el 73,6% de los trabajadores a tiempo parcial son mujeres, lo que muestra una discriminación indirecta por razón de sexo. Es uno de los elementos que explican la brecha salarial de género que se mantiene en el mercado laboral.
Un segundo elemento que plantean los sindicatos es la reforma del despido. En este terreno, están pendientes de la decisión del Tribunal Constitucional sobre el despido improcedente, después del revés que supuso para los sindicatos la sentencia del Tribunal Supremo descartando un endurecimiento y una personalización del despido improcedente. “Más allá de la cuestión jurídica, en la que somos optimistas, son modificaciones legales lo que proponemos, y son válidas con independencia de lo que vaya a decir el TC”, ha dicho Fernando Luján, vicesecretario general de Política Sindical de UGT.
Otro elemento que se reclama es otra causalización, en este caso, del contrato en periodo de pruebas para responder a lo que consideran un abuso en el uso de estos contratos. Evitar que se utilice el periodo de prueba como un contrato temporal sin causa ni justificación.
Las otras dos reformas que se reclaman son reforzar la negociación colectiva a través de una institucionalización del diálogo social, que incluiría también una financiación pública a los agentes sociales para desarrollar esta actividad; y también una serie de propuestas en materia de vivienda que, como decíamos, no es un tema específicamente sindical, pero sí la mayor preocupación actual de la sociedad española. En este terreno, plantean la creación de un parque público de vivienda pública permanente, un fondo para construir vivienda asequible, además de medidas de efecto más inmediato como es limitar el precio máximo del alquiler, garantizar la aplicación de la ley de Vivienda, y regular las viviendas de uso turístico en zonas tensionadas y mejorar la regulación del alquiler de temporada y habitacional.
