Menos trabajadores despedidos, pero más procesos. Según la estadística publicada este lunes por el Observatori del Treball i Model Productiu de la Generalitat, hasta agosto, las personas afectadas por un expediente de regulación de empleo (ERE) de extinción en Catalunya se redujeron en un 15%. En total, fueron 5.125 trabajadores, frente a los 6.057 que perdieron su puesto de trabajo por esta vía en el mismo periodo del año pasado. En cambio, el número de expedientes de extinción aumentó casi un 18%, hasta los 172. Si se tienen en cuenta todas las modalidades, el número global de ERE alcanzó los 370, un 11% más.
Durante el octavo mes del año, el más flojo para este indicador debido a que agosto es inhábil en algunas empresas, se registraron 17 ERE, de los cuales ocho fueron de suspensión de empleo, seis de extinción y tres de reducción de jornada. En total, estos procesos afectaron a 208 trabajadores, de los que 86 estuvieron afectados por despidos colectivos.
De todos los implicados en un ERE de extinción hasta agosto en territorio catalán, el 91,7% se concentraron en la demarcación de Barcelona, con 4.701 trabajadores. La siguieron Tarragona (260 personas), Lleida (85), Girona (64) y Terres de l’Ebre (15). Además, estos procesos afectaron en mayor proporción a los hombres, que representan el 63,2% de los afectados, que a las mujeres, que son el 36,8% restante.
Entre los motivos alegados por las empresas en Catalunya para justificar estos expedientes, las causas productivas fueron las más frecuentes, con 117 procesos hasta agosto y más de la mitad de los trabajadores afectados. Les siguieron las causas económicas por pérdidas, con 85 expedientes, y los ERE de fuerza mayor, con 53.
Entre los motivos alegados para justificar estos expedientes, las causas productivas fueron las más frecuentes
Cabe destacar que más de la mitad de los trabajadores afectados por un ERE de extinción pertenecían a empresas del sector servicios, mientras que los empleados de la industria representaron el 35,3%. En cambio, si se tiene en cuenta el conjunto de expedientes, las empresas manufactureras concentraron el 52,5% de los trabajadores afectados. Más específicamente, los servicios de tecnologías de la información fueron los que concentraron más despedidos, con 531 afectados, seguidos de los vehículos de motor, remolques y semirremolques (526 trabajadores implicados) y la construcción de inmuebles (425 personas).
Entre los últimos procesos de ajuste de plantilla que han afectado a empresas con actividad en Catalunya destaca el de Ubisoft, que en julio anunció un ERE para 51 trabajadores de su estudio de Barcelona. También la automovilística japonesa Nissan solicitó un despido colectivo que afecta a sus tres centros catalanes. Después de llegar a un acuerdo con los sindicatos, el número de afectados se redujo en 16 hasta los 195 empleados. De la misma manera, el fabricante de componentes electrónicos EGO Appliance Controls presentó en mayo un ERE para 63 empleados de su planta de Lliçà de Vall (Vallès Oriental).
