La Conferencia de Seguridad de Munich (MSC), foro informal de defensa y seguridad que reúne cada año a líderes mundiales en la capital bávara, y que esta vez se celebra marcado como nunca por el deterioro del vínculo transatlántico debido a la agresiva actitud de Donald Trump hacia Europa, arrancó este viernes con un diagnóstico y un llamamiento del canciller alemán, Friedrich Merz.
Ante el auditorio de jefes de Estado y de Gobierno y de ministros de Exteriores y de Defensa del mundo, Merz sentenció que “el orden internacional basado en normas ya no existe como en el pasado”, y advirtió que “en la era de la rivalidad entre grandes potencias, ni siquiera Estados Unidos será lo suficientemente poderoso como para actuar en solitario”.
Merz admitió que “se ha abierto una brecha entre Europa y Estados Unidos; el vicepresidente J.D. Vance lo dijo abiertamente aquí hace un año y tenía razón”. En efecto, hace un año, en febrero del 2025, apenas iniciado el segundo mandato de Trump como presidente de Estados Unidos, Vance arremetió en Munich contra los líderes europeos asegurando que la libertad de expresión está en retroceso en Europa, entre otras cosas por el cordón sanitario a la extrema derecha. El impacto de aquel discurso aún perdura.
En este contexto, el canciller alemán emplazó a los países de Europa a asumir su rol unidos (“Podemos proteger nuestros intereses y valores si confiamos en nuestras fortalezas”, así dijo) y recalcó que “la primera prioridad es fortalecer a Europa en la OTAN, para lo cual estamos invirtiendo masivamente en una disuasión creíble”.
Al tiempo, rechazó de plano desvincularse de Washington. “No acepto los llamamientos a que Europa prescinda de Estados Unidos como socio”, afirmó, e hizo un llamamiento (en inglés, mientras que el resto de su discurso fue en alemán) a los europeos y a “nuestros amigos estadounidenses”. Merz dijo: “Reparemos y reactivemos juntos la confianza transatlántica”.
Según el líder conservador alemán, el orden unipolar surgido tras la caída del muro de Berlín ha terminado, y no solo por la invasión a gran escala rusa de Ucrania, que sería la muestra más violenta de ello, sino también por la adaptación –así dijo- de la Administración Trump a un mundo en que Estados Unidos se ve retado por China y en las propias sociedades occidentales surgen gentes que desean liderazgos fuertes y sin contemplaciones.
Merz describió un escenario global dominado por la política de las grandes potencias, que se aparta del orden basado en normas y apuesta por las esferas de influencia, un contexto en el que precisamente los países democráticos “chocan contra los límites de su capacidad de actuación”. El canciller alemán marcó así el tono de arranque de la conferencia, que continúa el sábado, con el esperado discurso del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y concluirá el domingo.
