
El consejero delegado de la compañía Moeve (antes Cepsa), Maarten Wetselaar, ha defendido este martes la decisión de invertir 8.000 millones de euros en cinco años en España para mejorar su resiliencia, algo que pasa por “escuchar” a sus territorios rurales.
En su intervención en la jornada Hacemos futuro, organizada por Moeve y la revista Ethic, Wetselaar ha explicado que “durante muchos años” el mundo se ha organizado en torno a la eficiencia, pero desde la pandemia han ido apareciendo problemas que han puesto de relieve lo “vulnerable” del sistema como, por ejemplo, con la dificultad de operar cadenas de suministros globales.
“Es imposible tener un país como España resiliente sin que los territorios rurales tengan éxito”
En ese contexto, el consejero delegado ha considerado que en los últimos cinco años ha ganado peso el concepto de “resiliencia”, si bien “es imposible tener un país como España resiliente sin que los territorios rurales tengan éxito”.
“Si dependes de que toda tu energía sea importada porque no te has diversificado, es difícil”, ha asegurado el directivo, que ha justificado así la inversión de 8.000 millones de euros en cinco años para “hacer energía en España para los consumidores españoles”, en contraste con la inversión previa que se hacía en el resto del mundo.
El objetivo es “hacer energía en España para los consumidores españoles”
Wetselaar ha destacado la necesidad de lograr “licencias sociales” (o legitimidad social) en los territorios donde opera una empresa como Moeve, cuya resiliencia también depende de que su negocio conviva “bien con el entorno”.
Ha defendido una gestión “proactiva” en los territorios sin esperar a recibir las quejas que puedan suscitar los proyectos, escuchando antes a las poblaciones y desarrollando una “relación cercana” para tener una buena reputación.
Un modelo con más energías renovables
Aparte de la inversión en biometano, Moeve está ideando un “porfolio nacional con más energías y gases renovables, no tanto electricidad”, según su consejero delegado.
El director de Nuevas Energías de la compañía, Carlos Barrasa, ha destacado la inversión en hidrógeno verde para “liderar la transición energética”, con proyectos como la planta de Palos de la Frontera (Huelva), que recibirá energía renovable procedente de otras partes del país como Galicia.
También en Palos, la empresa está terminando una planta de biocombustible con residuos agrícolas con una inversión de 1.200 millones de euros, mientras que en Santa Cruz de Tenerife están “pensando el futuro sin su refinería”, en proceso de desmantelamiento.
