
Mónica García ha decidido apearse de la carrera hacia el Congreso de los Diputados para amortiguar el impacto del choque de siglas que se ha dado en la izquierda alternativa. La ministra de Sanidad ha renunciado formalmente a formar parte de la candidatura de Frente Amplio para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, un movimiento con el que busca preservar su liderazgo regional al frente de Más Madrid de cara a las autonómicas de mayo de 2027.
Según ha explicado la propia dirigente a El País, la determinación responde a una voluntad de anteponer “el bien común” al interés personal, tras semanas de intensas quinielas que la situaban como uno de los posibles activos de la confluencia madrileña. “Siempre he entendido la política desde la generosidad y la empatía. Siempre he antepuesto el bien común al interés personal”, ha señalado.
García ha defendido que su cometido en esta etapa pasa por “facilitar acuerdos” y poner la organización al servicio de un proyecto común. “Siempre dije que mi papel era facilitar acuerdos y ponerme al servicio de un proyecto común para impulsar una nueva coalición”, ha afirmado. La ministra ha reivindicado una forma de hacer política basada en el entendimiento entre distintas fuerzas: “La política nunca ha sido cosa de una sola persona. Se hace con muchas manos, tendiendo puentes y poniendo lo de todos por delante”.
Pero su renuncia también ayuda a reordenar las piezas del tablero estatal en Madrid. Tras descartarse el escenario de una portavocía compartida en la Cámara Baja, la formación madrileña ha situado al diputado regional Emilio Delgado como cabeza de cartel al Congreso por Madrid y propone ahora que la número dos sea la parlamentaria Tesh Sidi.
Con esta apuesta, Más Madrid pretende proyectar un perfil capaz de engarzar con el electorado progresista más allá del perímetro estricto de su partido. García ha respaldado expresamente a Sidi, de quien ha destacado su trabajo parlamentario y su capacidad para representar a la formación en la coalición. “Somos muchas voces y todas cuentan. Tesh Sidi es ahora la mejor referente para ocupar el segundo puesto en la candidatura por Madrid. Lo ha demostrado en el Congreso y es un orgullo caminar a su lado”, ha afirmado.
Sidi, que en los últimos días llegó a ofrecer su puesto de salida como gesto hacia Podemos en busca de un acuerdo unitario, encarna el intento de distensión en unas conversaciones atravesadas por las discrepancias sobre el reparto de puestos.
La maniobra de la ministra despeja una de las principales incógnitas que atenazaban el reparto de poder en la capital, donde las negociaciones entre Más Madrid, Frente Amplio y Podemos no han logrado fraguar una lista de consenso. Pese a las dificultades, García ha apelado a la necesidad de construir una alternativa capaz de recuperar la ilusión del electorado progresista. “Hay mucha gente esperando un proyecto que le devuelva las ganas. Por esa gente estamos aquí”, ha afirmado.
Mientras la coalición nacional afianza el tirón de Ada Colau como candidata a la Presidencia del Gobierno por Barcelona, Mónica García opta por centrarse en el espacio autonómico. Con este paso al lado en la política estatal, la titular de Sanidad despeja su horizonte para volver a disputar la Comunidad de Madrid en 2027, confiando en que el desgaste del pulso estatal no lastre las opciones de la izquierda en la Asamblea regional.

