
Irene Montero ha defendido el acuerdo de Podemos con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) como una prueba de que la izquierda puede encontrar fórmulas de colaboración entre partidos diferentes, pero ha evitado aclarar si su formación está dispuesta a incorporarse al Frente Amplio, que ha cerrado filas en torno a Ada Colau. En dos entrevistas, en la cadena Ser y en TVE, la eurodiputada ha reivindicado la voluntad de alcanzar acuerdos y ha vuelto a señalar las primarias como el mejor procedimiento para ordenar el espacio progresista. No ha explicado, sin embargo, cómo pretende conciliar ambas posiciones ni qué fórmula contempla si la confluencia rechaza su propuesta.
“Prefiero mi silencio porque creo que es lo que mejor puede contribuir a que las cosas vayan bien”, ha respondido en la entrevista radiofónica cuando se le ha preguntado por la puerta abierta a Podemos por el Frente Amplio, impulsado por Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comuns. La dirigente ha evitado confirmar si su partido contempla sumarse a la candidatura que encabeza Colau y ha pedido dejar de alimentar lo que ha denominado un “bucle infinito” de declaraciones sobre las negociaciones. “Cuando tengamos un acuerdo lo podremos contar”, ha señalado.
La apelación al silencio contrasta con la defensa que Montero ha hecho de la alianza con ERC. Podemos contribuirá a la candidatura republicana en las cuatro circunscripciones catalanas, mientras Gabriel Rufián compartirá actos de campaña con la eurodiputada en el conjunto del Estado. Montero ha confirmado que habrá miembros de su partido en las listas de ERC, aunque no ha precisado los puestos que ocuparán ni el alcance de su representación. El entendimiento se articula, por tanto, como una colaboración entre ambas formaciones, sin una coalición conjunta para el conjunto de España.
“Gabriel Rufián y yo vamos a hacer equipo en estas elecciones y eso es lo que hemos pactado”, es de lo poco que ha explicado. Montero ha defendido que ese acuerdo responde a una demanda ciudadana de cooperación y ha presentado al portavoz republicano como una figura capaz de conectar con una parte del electorado progresista más allá de Catalunya. “Cuantas más seamos, mejor vamos a poder representar a esa mayoría”, ha argumentado.
Lo que Montero no ha acertado a argumentar es el hecho de que La defensa de las primarias como la mejor fórmula para resolver las diferencias con Frente Amplio convive con un acuerdo con ERC que Podemos ha anunciado antes de conocer el resultado de las votaciones con las que pretende elegir a sus candidatos. Montero, visiblemente molesta, se ha limitado a justificar la decisión por la premura de los plazos electorales y ha sostenido que la búsqueda de acuerdos es compatible con los procedimientos democráticos internos. “Lo que salga de esas primarias será lo que forme parte de ese acuerdo”, ha asegurado.
La explicación no ha despejado las dudas sobre la diferencia de procedimiento entre el pacto con ERC y las negociaciones con las organizaciones que promueven Frente Amplio. Montero ha insistido en que Podemos lleva días proponiendo unas primarias abiertas para que la ciudadanía pueda elegir a sus representantes y ha defendido que esa fórmula permitiría superar un proceso de negociación que considera estancado. Sin embargo, no ha detallado por qué ese mecanismo no ha sido necesario para cerrar el entendimiento con los republicanos.
Tampoco ha querido aclarar si Podemos aceptaría una fórmula electoral con Frente Amplio que no implicase integrarse formalmente en la coalición ni qué hará si el resto de las organizaciones no acepta las primarias. “Vamos a seguir hablando y vamos a seguir intentando todas las formas de colaboración”, ha respondido. Cuando se le ha preguntado si concurriría por separado en caso de que no hubiese acuerdo, ha vuelto a aplazar la respuesta cuando el plazo para el registro de coaliciones electorales acaba este mismo viernes.

