
El Ejército ruso ha perdido el acceso a las terminales de internet satelital de la red Starlink de Elon Musk, que se consideran imprescindibles para garantizar el éxito de las misiones en el frente ucraniano, un recurso que Rusia utilizaba de modo no oficial, según han informado varios blogueros militares rusos.
“Los Starlink se han ‘caído’ a lo largo de todo el frente. Los del enemigo también”, escribió el bloguero Vladímir Románov, autor del canal de Telegram Romanov Light, que publica noticias e imágenes de la guerra en Ucrania. Este hecho ha sido corroborado por otras fuentes, como los canales Zapiski Veterana (Notas de un veterano), Voyenni Osvedomitel (Informante militar) e incluso Dva Maiora (Dos Mayores), uno de los canales más prestigiosos, que supuso con todo que se trataba de un fallo técnico temporal.
La parte ucraniana también reconoció fallos pero informó de que en estos momentos las terminales contratadas a Starlink atraviesan un proceso de verificación para crear una ‘lista blanca’ que les permita operar con normalidad.
Este fallo masivo tiene lugar justo en el momento en el que las Fuerzas Armadas rusas aprendieron a utilizar el sistema de un modo masivo y eficaz para atacar la retaguardia ucraniana.
Si bien la parte ucraniana utilizó los Starlink desde el principio de la guerra, Rusia comenzó a utilizar estas terminales, importadas ilegalmente a través de países de Oriente Medio y Asia Central, ya en 2023, aunque el Ministerio de Defensa ruso jamás ha confirmado oficialmente este hecho.
El uso de Starlink permitió a los rusos, en primera instancia, mejorar las comunicaciones entre la primera línea y las comandancias en tiempo real, y en particular, transmitir rápidamente vídeos de drones para coordinar el trabajo de los grupos de asalto. Y aunque Rusia cuenta con su propio sistema de navegación satelital, el GLONASS, este es usado principalmente para dirigir las bombas de alta precisión, los misiles balísticos Iskander y la aviación, mientras que para los objetivos móviles se precisaban sistemas más flexibles como la plataforma de Elon Musk. Fue por ello que para fines de 2025 el Ministerio de Defensa ruso comenzó a instalar masivamente estas terminales en sus drones de ala fija Molnia-2, Guerán (nombre ruso de los Shahed iraníes) y otros, lo cual incrementó la eficacia de los ataques.
Ante esta situación, el Ministerio de Defensa ucraniano, actualmente encabezado por el exministro de Transformación Digital Mijaíl Fedórov, se dirigió a Musk con la solicitud de bloquear las terminales no oficiales.
La desconexión de Starlink crea un grave problema para el Ejército ruso, que aún no tiene un sistema satelital propio eficaz para este tipo de tareas, según el rotativo ruso Kommersant, por lo que Moscú se ha lanzado a la búsqueda de alternativas en China y otros países.
