Paul De Grauwe es un veterano académico de la London School of Economics que conoce los entresijos de Bruselas y la política europea como pocos en su profesión. En su opinión, esta crisis de Oriente Medio es otra de las armas de distracción masiva del presidente Donald Trump para desviar la atención ante muchos de sus fracasos internos, desde la debilidad del empleo al repunte de la inflación o el caos de los aranceles. En su opinión, la jugada en Irán solo le saldrá bien al magnate si no se produce un desplome de Wall Street, que es lo que más se teme en la Casa Blanca (y el grupo de empresarios que apoya a Trump).
Desde su posición de europeísta convencido, De Grauwe cree que, con esta crisis en Oriente Medio, el Viejo Continente tiene ante sí la (enésima) gran oportunidad para cambiar de modelo económico e institucional para no solo aprender a vivir sin la tutela de EE.UU., sino también aislarlo.
¿Tras el ataque a Irán, Europa está en esta ocasión más protegida que en crisis anteriores?
A primera vista diría que sí. El precio de los hidrocarburos ha subido, pero nada comparado con la subida que hubo durante la guerra de Ucrania, cuando el gas se disparó hasta un 1.000% más. Solo me preocupa un poco el hecho de que no tengamos en Europa tantas reservas.
¿Se acabó lo de que Europa siempre podía contar con el apoyo del amigo americano?
Está claro que Estados Unidos es ahora mismo el enemigo número uno de Europa. Lo que quieren es destruirnos. Cultivan un odio irracional hacia nosotros.
La UE gasta más en defensa que Rusia: tenemos que dejar de tenerles miedo”
¿Pero no es algo provisional que depende de la presidencia de Donald Trump? Si, por ejemplo, perdiera las elecciones de medio mandato…
No, la situación entre Europa y EE.UU. nunca más volverá a ser como antes. Incluso, si ganan los demócratas en las próximas elecciones presidenciales, la relación podrá reconducirse solo parcialmente. ¿Y si luego vuelven a ganar los republicanos? No, la confianza está rota. Se ha acabado. Lo que tiene que hacer Europa es aislar a Estados Unidos, que está encerrado en su proteccionismo. No hay que olvidar que los norteamericanos solo representan el 14% del comercio mundial. No se trata de que Europa tenga que caminar sola, siempre tendrá que desarrollar relaciones comerciales con otros países. Por eso, la Unión Europea necesita firmar acuerdos con China, India, el Mercosur y un elevado número de países para así dejar solos a los estadounidenses.
¿No era Rusia la gran potencia enemiga de Europa?
Vamos a ver. Los datos dicen que los europeos gastan mucho más dinero en el sector de la defensa que Rusia. Solo que al no estar los países europeos integrados entre ellos, este dinero se derrocha y no es eficiente, digamos que lo estamos tirando por la ventana. Hay que dejar de tener miedo a Rusia. Los rusos no tienen fuerza para invadirnos.
Esta crisis en Oriente Medio, ¿en qué medida es una oportunidad para Europa?
Se habla mucho de poner en marcha el plan Draghi y el plan Letta. Yo estoy de acuerdo solo en parte. No existe solo la tecnología y la inteligencia artificial como modelo de desarrollo a perseguir. Por ejemplo, Europa puede convertirse en una potencia en la energía renovable o la transición verde. Justo cuando el presidente Trump, en una decisión idiota, se ha empeñado en volver a apostar por las energías fósiles, lo que a largo plazo mermará la productividad de su economía.
Hay que aislar aún más a los norteamericanos firmando acuerdos multilaterales”
Tal como sugiere Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), ¿es un buen momento para impulsar el euro como moneda de referencia y mermar el liderazgo del dólar?
Pero una moneda como tal no se promueve. Lo que tiene que hacer Europa es ofrecerse como una zona estable dentro del caos, y esto acabará favoreciendo el uso de su divisa. Pero tengo dudas de que el euro llegue a ser una verdadera alternativa al dólar. Junto con el renminbi chino, las tres divisas intentarán disputarse el liderazgo y convivir. Es el escenario que yo veo más probable.
El Reino Unido se está acercando a Europa. Usted fue muy crítico con el Brexit. Dijo que los británicos, cuando estaban en la UE, nos querían destruir desde dentro…
Sí, ahora hay una voluntad de aproximación, pero incluso cuando los británicos formalizaron la salida de la UE había un núcleo importante de políticos que quería mantenerse en el mercado único. Fue Boris Johnson quien se lo cargó todo. De todas maneras, dudo que se pueda volver atrás en ese sentido de un retorno del Reino Unido a la UE.
Dicen que la UE avanza con las crisis. ¿Estamos ante un punto de inflexión? ¿Esta vez sí que es la buena?
Los europeos hemos vivido muchas crisis, sí. Pero no es verdad que no hayamos progresado. Algo se ha hecho. La emisión de deuda común durante la pandemia fue un buen ejemplo de integración. Ahora queda claro que la prioridad tendrá que ser poner en marcha el sector de la defensa y el ejército europeo, se trata de una decisión ya tomada. Asimismo, creo que es imprescindible avanzar hacia una unión del mercado de capitales, que es un aspecto en el que Estados Unidos todavía nos lleva mucha ventaja.
