PP y PSOE ensanchan su brecha

Alberto Núñez Feijóo, que instó a sus barones a afrontar un intenso ciclo electoral que comenzó en diciembre con Extremadura y concluirá en junio en Andalucía, ha visto cómo sus expectativas en estos territorios se han visto rebajadas por un Vox disparado, con quien se ve obligado a pactar sí o sí. No tiene otro camino. La advertencia que ha recibido María Guardiola de Génova para que deje de templar gaitas y llegue a un acuerdo rápido en la Junta extremeña responde a esa lógica: evitar “fracturar” la mayoría del cambio y hacer viable el entendimiento entre el Partido Popular y la extrema derecha para tejer alianzas.

Pedro Sánchez (PSOE), Alberto Núñez Feijóo (PP), Yolanda Díaz (SUMAR) y Santiago Abascal (VOX)
Pedro Sánchez (PSOE), Alberto Núñez Feijóo (PP), Yolanda Díaz (SUMAR) y Santiago Abascal (VOX)LV

Una entente que ayer se hizo visible en el debate en el Congreso sobre la prohibición del burka y el niqab en espacios públicos, donde votaron a favor de la iniciativa legislativa impulsada por Vox. No es ni la primera ni será la última vez que los dos partidos caminen de la mano, pero, a medida que la relación se estabilice en las comunidades —ya sea mediante la entrada en el Gobierno o a través de pactos puntuales—, la sintonía entre ambas formaciones podría consolidarse con la vista puesta en un futuro pacto tras las próximas elecciones generales.

Se dibuja un escenario político de dos bloques cada vez más polarizados

En paralelo, a esta estrategia, al otro lado del arco parlamentario, el PSOE y Sumar también trabajan para afianzar su alianza e impulsar su agenda progresista. Conscientes de que la fragmentación penaliza y de que el bloque conservador avanza hacia fórmulas de colaboración, ambas formaciones tratan de proyectar una imagen de cohesión del Gobierno de coalición para evitar transmitir una sensación de parálisis.

Pedro Sánchez acudió a la sede del Ministerio de Trabajo para arropar a Yolanda Díaz en la firma de la nueva subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) con los sindicatos. La ministra de Trabajo, que aún debe comunicar si opta a liderar el nuevo espacio de izquierdas que integran Sumar, IU, Comuns y Más Madrid, le agradeció que se haya situado “siempre en el lado correcto de la historia”.

Con estas declaraciones, Díaz dejaba atrás la exigencia de remodelación del Gobierno que había planteado antes de Navidad, tras los casos de acoso sexual que acosaron al PSOE, y cerraba filas en defensa del presidente. Más allá del gesto simbólico, la escena refleja un ajuste para reforzar la cohesión interna del Ejecutivo y proyectar estabilidad ante la opinión pública, justo en un momento en que el bloque conservador consolida sus pactos y alianzas en el Congreso y en otras instituciones.

Se dibuja así un escenario político de dos grandes bloques cada vez más polarizados y escorados en su ideario, que se consolidan de cara a los próximos ciclos electorales, ya con la vista puesta en municipales y generales, dejando poco espacio para acuerdos y provocando un aumento de la tensión parlamentaria. Nos espera una confrontación sin cuartel.

Silvia Angulo Valdearenas

Silvia Angulo Valdearenas (Esplugues de Llobregat, 1973) es redactora jefa de Política en La Vanguardia. Licenciada en Historia y Periodismo y máster en Ciudad y Urbanismo. Entre 1998 y 2021 fue redactora y jefa de sección en local.

También te puede interesar