
La presidenta balear, Marga Prohens, aparca por ahora la subida de la ecotasa que propuso ella misma a la espera de redefinir el destino del impuesto turístico, con el que recauda unos 140 millones de euros al año. Prohens propuso un incremento del tributo durante la temporada alta, pero la propuesta queda ahora congelada a la espera de un estudio que determine cómo debe recaudarse el impuesto y a qué debe destinarse. La propuesta de Prohens llegó en pleno debate sobre la saturación turística en Balears, con protestas masivas de ciudadanos que piden un nuevo modelo económico basado en la contención.
La subida se congela tras un año de crecimiento turístico moderado, con 19 millones de visitantes durante 2025, un 1,7 % más que el año anterior. El año pasado se cerró con una inesperada caída en el mercado alemán, con un 3 % menos de visitantes que el año anterior. En Eivissa ha habido una caída de turistas con respecto al año anterior.
La presidenta balear defendió la propuesta de subida de la ecotasa en temporada alta como una herramienta para regular las flujos en un archipiélago saturado tras la pandemia. El crecimiento se ha contenido en los meses de verano, pero la llegada de turistas se ha intensificado en los meses de primavera y otoño hasta el punto de que la temporada ya comienza en marzo y se extiende hasta noviembre.
Prohens se atribuye el mérito de este proceso de desestacionalización turística y en las últimas semanas ha ido enfriando la posibilidad de subir el impuesto turístico, una decisión que se ha plasmado este miércoles en la Mesa de la Sostenibilidad, un foro de debate que se creo a instancias de Prohens para abordar medidas de contención turística y de reconversión de un modelo económico que algunos consideran ya agotado.
Los hoteleros se mostraron indignados ante a posibilidad de un incremento
Entre las propuestas que planteó la presidenta, y que siguen sin concretarse, está la puesta en marcha de un nuevo impuesto a la entrada de vehículos en el archipiélago, pensado para controlar los flujos de llegada de coches de alquiler. También una subida del canon de aguas a los grandes consumidores, es decir, al sector hotelero. Sobre la mesa está también mantener la limitación de llegadas de cruceros al puerto de Palma, una autorregulación de las compañías que debe renegociarse a partir de este año.
La contención en el crecimiento turístico ha permitido a Prohens aparcar la propuesta de subida del impuesto, pero en esta decisión también hay razones políticas. Prohens gobierna en minoría y Vox, su socio preferente, se ha opuesto de manera radical a cualquier subida de impuestos. El incremento de la tasa turística debía pactarse con los partidos de izquierdas, pero ese movimiento político provocaría un nuevo choque con Vox, algo que Prohens prefiere evitar estos momentos.
El repliegue de la presidenta también responde a razones políticas
El repliegue de la presidenta con la subida del impuesto a los turistas ha sido bien recibido por la Federación Hotelera de Mallorca, que se había mostrado muy crítica con la presidenta cuando planteó públicamente la propuesta de incremento. Los sindicatos, que en el caso de CCOO había pedido aumentar el impuesto hasta 15 euros diarios, ven con frustración la posibilidad de que la legislatura acabe sin medidas en estas materia.
