
La oficina del expresident Carles Puigdemont cambiará el barrio Gótico por la zona alta de Barcelona. El expresidente catalán tiene esta oficina con personal laboral adscrito desde julio del 2018 y estaba ubicada en el Palau Centelles, un espacio que ante el previsible retorno del dirigente soberanista a Catalunya se ha quedado pequeño.
La nueva oficina, más amplia, también está en un inmueble que es titularidad de la Generalitat, en el distrito de Sarrià Sant Gervasi, en la calle Doctor Roux 51-63, según ha avanzado El País y ha confirmado este medio. El piso ha tenido que rehabilitarse, puesto que llevaba tiempo desocupado y se eligió tras una solicitud de la oficina de Puigdemont al Ejecutivo catalán cursada hace unos meses.
El traslado ha coincidido con la semana en que el Tribunal Constitucional ha corregido la doctrina del Tribunal Supremo sobre la amnistía y en un momento en que el Alto Tribunal ha dejado sin efectos de manera provisional la orden de detención que pesaba sobre Puigdemont y los exconsellers Lluís Puig y Toni Comín. Sin embargo, no parece que el retorno sea inminente en el caso del expresidente catalán, que aguarda a que se archive de manera definitiva su causa y podría demorar la vuelta hasta después de las elecciones del 29 de noviembre.
El jefe de la oficina es el historiador Josep Lluís Alay y se prevé que cuando el expresidente catalán regrese tenga protección policial y escolta, igual que el resto de expresidentes catalanes. Más allá de Alay, trabajan adscritas a la oficina otras dos personas. De hecho, ha sido la oficina de Puigdemont de expresidente la que ha reclamado que tenga protección policial en estos últimos años tanto al Govern de la Generalitat como al Ejecutivo central, aunque esta demanda, que sigue sobre la mesa, no ha sido atendida por ahora. Ante el previsible retorno a Catalunya, los Mossos ya estudian ponerle protección al líder de JxCat una vez que la comisaría de información haya evaluado los riesgos, tal y como es habitual.
Este miércoles, el secretario general de Junts, Jordi Turull, ha dicho que Puigdemont tendrá su propio despacho, como todos los expresidentes de la Generalitat, y que “tendría que haber tenido” protección policial en todo momento “porque no está condenado”. “Esperamos que de una vez se le pueda garantizar la seguridad que necesita”, ha añadido en declaraciones a RAC1.

