El presidente ruso, Vladímir Putin, insistió este jueves en la amenaza de usar “todo tipo de armas disponibles” ante un intento de anexionarse el enclave de Kaliningrado o cualquier ataque a otra región rusa. Durante una reunión del Club de Debate Valdái, el jefe del Kremlin subrayó que Rusia no tiene intención de atacar a nadie, pero que responderá a cualquier agresión.
“Si llegamos a un ataque directo contra la Federación Rusa, y me refiero a Kaliningrado, pero también puede pasar con cualquier otro territorio, por supuesto, en la agenda figurará inevitable e inmediatamente la cuestión del empleo por parte de Rusia de todo el armamento a su alcance. Eso es inevitable”, afirmó Putin.
Un día antes, la OTAN confirmó que Rusia había enviado un documento a la organización en que amenazaba con el uso de su arsenal, lo que incluye las armas nucleares, que Moscú posee, si un miembro de la Alianza Atlántica ataca territorio ruso. Pero Putin matizó que en esa carta nadie mencionó “las armas nucleares”.
“Rusia no tiene planes de atacar a nadie, pero si se enfrenta a una agresión, responderá”, dice Putin
En el texto, el Kremlin aseguraba que contempla utilizar “todo el arsenal de fuerzas a su alcance para defender su territorio” y, particularmente, si los países de la alianza intentan “aislar la región de Kaliningrado del resto del país”.
Durante el foro de Valdái, celebrado en Istra, una ciudad próxima a Moscú, Putin se refirió a ese mensaje, que Rusia había hecho llegar por vía diplomática a la Alianza Atlántica. Según el presidente ruso, la carta se emitió en respuesta a declaraciones occidentales sobre un posible bloqueo de Kaliningrado y que Rusia tendría que responder si la región se viera sometida a un ataque directo.
Putin dio a entender que los países europeos sobreactúan en estos casos. Señaló que “en la carta del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso sobre la protección de la región de Kaliningrado no se mencionan armas nucleares; se habla del uso por parte de Rusia de todos los medios”. Y de hecho, advirtió que la Unión Europea podría sacar sus palabras de contexto y utilizarlas para sugerir que Rusia estaba amenazando a Europa con armas nucleares.
Rusia no tiene planes de atacar a nadie, “ni en 2029, ni en 2030, ni en 2050”, pero si se enfrenta a una agresión, responderá, aseguró. “Nosotros no asustamos a nadie (…), Esto no son intimidaciones, sino una respuesta a los intentos de amedrentarnos”, afirmó. Y enumeró algunos de, a su entender, esos intentos: preparativos europeos para una guerra contra Rusia a finales de esta década, las constantes maniobras de la OTAN en el Báltico y los apresamientos de barcos rusos, actos que calificó de “escalada”.
El líder ruso advierte del riesgo nuclear y pide cautela
Reconoció Putin que la OTAN tiene mucho mayor potencial económico y de población que Rusia, pero recordó que Moscú cuenta con armamento estratégico, en clara alusión al armamento hipersónico, “que nadie posee”.
El presidente ruso pidió cautela respecto a las armas destructivas que poseen las principales potencias mundiales. Según él, el mundo está atravesando un momento peligroso y es fundamental garantizar que nunca se usen armas de destrucción masiva.
“No podemos estar seguros de que (las armas de destrucción masiva) no se utilizarán”, dijo. “Debemos ser conscientes de que el momento en el que ya no se pueda cambiar nada puede llegar muy rápido y de forma inesperada para todos. La lógica de la escalada de medidas de represalia cada vez más duras conduce a un punto fatal sin retorno (…) Debemos tener esto presente y evitarlo”, afirmó.
El miércoles la portavoz de la OTAN, Allison Hart, dijo que la organización había contestado a la misiva rusa y había señalado que la OTAN “es una alianza defensiva” y que ninguno de sus actividades o ejercicios “representa una amenaza contra ninguna parte del territorio ruso”.
“Condenamos firmemente cualquier amenaza de uso de la fuerza, incluida cualquier retórica nuclear irresponsable”, dijo Hart en un comunicado, mientras el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, insistió en que no existe una “amenaza inminente” de ataque por parte de Rusia.
