Las tenencias de bitcoin (BTC) de Strategy (MSTR) se han convertido en el termómetro de la confianza institucional. La evolución reciente de esta empresa refleja como pocas cosas la confianza (o el miedo) del mercado institucional hacia la moneda digital.
La compañía, que posee la mayor reserva corporativa de bitcoin entre todas las empresas que cotizan en bolsa, ve cómo el precio de sus acciones se mueve casi en tiempo real con el sentimiento hacia BTC, especialmente tras la corrección que ha sufrido el activo digital en las últimas semanas.
Desde su máximo anual en julio, las acciones de MSTR han caído un 56 %, pasando de 457 dólares a unos 199 dólares. Este descenso ha ido de la mano de la corrección de bitcoin, que retrocedió desde su máximo histórico cercano a los 126.000 dólares a principios de octubre hasta los 95.000 dólares aproximados de hoy.
Sin embargo, hay un dato que ha generado especial preocupación, se trata del valor liquidativo modificado (mNAV) que se sitúa actualmente en 0,93. Cuando este indicador baja de 1, el mercado está valorando la empresa por menos de lo que valen sus tenencias de bitcoin.
Para algunos inversores esto representa una oportunidad de compra con descuento; para otros, es una señal de desconfianza hacia la capacidad de la compañía para mantener su agresiva estrategia de acumulación en un entorno adverso.
El riesgo de contagio para empresas con tenencias de bitcoin
El verdadero temor del mercado es que una crisis prolongada en MSTR termine afectando a la narrativa de bitcoin como activo de reserva corporativo.
Si la empresa pionera empieza a tambalearse, otras compañías que han copiado su modelo (pero con menos músculo financiero y menor tolerancia al riesgo) podrían frenar o paralizar completamente sus compras de BTC, como lo reportó CriptoNoticias.
No obstante, varios analistas insisten en que el riesgo de venta forzosa es muy bajo. Miles Deutscher, por ejemplo, ha destacado que incluso con una caída del 70 % en el precio de bitcoin, Strategy no tendría que liquidar sus tenencias.
«No hay llamadas de margen y sus préstamos tienen una madurez media de 4,8 años», aseguró. «El único riesgo extremo es que el precio del BTC se mantenga bajo durante años y los mercados de capitales dejen de financiarlo. Incluso en ese caso, podrían vender pequeñas cantidades y retrasar los pagos», agregó el analista.
Los movimientos de Strategy que generaron alarma
A todo esto se sumó la alerta que saltó cuando Arkham Intelligence detectó que Strategy había movido 43.415 BTC (unos 4.260 millones de dólares) a más de 100 direcciones distintas. Muchos interpretaron el movimiento como el preludio de ventas forzosas para obtener liquidez.
La realidad fue mucho más inocua: se trató simplemente de transferencias internas y la migración a un nuevo custodio dentro de Coinbase Custody, algo habitual en la gestión de carteras institucionales de esta magnitud.
Por su parte, Jeff Dorman, director de inversiones y co-fundador de Arca, una empresa de gestión de activos digitales, abordó la fascinación y las críticas hacia Michael Saylor, presidente de empresa, y expresó que nunca entenderá «cómo la gente puede soltar con tanta confianza opiniones tan estúpidas e inexactas que son tan fácilmente refutables».
Dorman afirmó que «basta con hablar menos de 5 minutos con cualquier experto en deuda/capital para entender que nunca tendrá que vender sus acciones BTC a menos que bitcoin haya caído tanto que su venta sea una ocurrencia tardía e irrelevante».
El experto argumentó que la venta de BTC por parte de MSTR no es una preocupación en absoluto, dado que Saylor posee el 42% de las acciones. «No existen cláusulas en la deuda que obliguen a la venta. Los gastos por intereses son bajos y manejables; no olvidemos que el negocio tecnológico principal aún genera un flujo de caja positivo», concluyó Dorman. De hecho, los inversores suelen refinanciar la deuda en lugar de incumplir sus obligaciones por vencimiento.
