¿Quién gana y quién pierde con el acuerdo de Mercosur?

Treinta años después y pese al rechazo del sector agroalimentario europeo, los 27 han dado hoy el visto bueno al acuerdo de libre comercio con Mercosur. La Comisión Europea ha estado negociando desde 1999 este vasto acuerdo con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, que prevé crear la mayor zona de libre de comercio del planeta, con más de 700 millones de consumidores, y eliminar aranceles a más del 90% de su comercio bilateral.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reaccionó con un “AL FIN” en la red social X, asegurando que “en el mundo de hoy, no todo son aranceles. Algunos tendemos puentes y alianzas para forjar una prosperidad compartida”. Por su parte, tanto el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, como el de Agricultura, Luis Planas, reaccionaron al mensaje del presidente calificando el acuerdo de “histórico”.

Positivo para la industria

El principal impacto positivo que tendrá para Europa y España esta firma es la rebaja o eliminación de los aranceles a la industria en sectores como el automóvil, los productos farmacéuticos y químicos y la maquinaria agrícola o industrial. España ya exporta más de 3.000 millones de euros al año a Mercosur pese a las tasas. De estos, el más relevante es el sector de los químicos y productos farmacéuticos, que exportó por valor de unos 1.500 millones de euros el año pasado.

Por ejemplo, España exportó el año pasado vehículos a Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay vehículos o piezas por un importe de 301 millones. En 2024, las plantas españolas de vehículos exportaron 1.911 coches a países de Mercosur, según datos de Anfac, de los que 1.556 fueron a Brasil. 

Los aranceles en estos segmentos, que oscilan entre el 14% y el 35%, desaparecerán en un periodo transitorio de hasta diez años, lo que impulsará la competitividad de las empresas españolas.

Beneficio para el aceite de oliva o el vino

Por otro lado, sectores como el vino y el aceite de oliva verán reducidos o eliminados estos gravámenes. El acuerdo, según la valoración del Gobierno, desmantela aranceles impuestos a las ventas españolas de aceite de oliva, vino y bebidas espirituosas, porcino, frutas y hortalizas, especias, productos agrícolas transformados (confitería, espesantes, salsas) o quesos, ahora situados entre el 10% y el 35%.

En el caso del vino, los aranceles de hasta el 35% que dificultaban su entrada en estos mercados desaparecerán progresivamente. El director general de la Federación Española del Vino, José Luis Benítez, ya ha valorado positivamente este acuerdo dado que “la diversificación de mercados debe ser una pieza esencial en la estrategia internacional de las bodegas españolas” y que estos acuerdos son, sin duda, “un gran paso en esa dirección, especialmente si tenemos en cuenta los vínculos históricos, culturales y de idioma con algunos de estos mercados”. Además, el director ha aclarado que, aunque Brasil y México no pueden compensar las pérdidas que se puedan producir en el mercado estadounidense a raíz de los aranceles, “sí son mercados con un enorme potencial para el vino español”.

En el aceite de oliva, se eliminarán los actuales aranceles del 10%. Según estimaciones del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, las exportaciones podrían crecer entre un 40% y un 50% en estos sectores.

FIAB, la patronal de la industria de alimentos y bebidas, valora “la importancia y la oportunidad que supone el acuerdo comercial entre las dos regiones”, al tiempo que subraya la necesidad de que se establezcan “cláusulas espejo que garanticen los mismos estándares de calidad, seguridad y normativas sanitarias y medioambientales europeas para los productos de los países del Mercosur que lleguen a Europa”.

Según datos de la patronal de los fabricantes alimentarios, en el año 2024 la balanza comercial con los países de Mercosur fue deficitaria: las exportaciones fueron de 329 millones, mientras que las importaciones superaron los 2.200. Algo que FIAB achaca a los aranceles que dichos países mantenían en algunos productos y que acababan siendo un desincentivo comercial.

Negativo para agricultores y ganaderos

Son los agricultores y ganaderos de este modo, los más contrarios al acuerdo. El sector agropecuario europeo teme el impacto de una llegada masiva de carne, arroz, miel o soja sudamericanos, a cambio de la exportación de vehículos, maquinaria, quesos y vinos europeos al Mercosur. España exporta a Mercosur bienes agroalimentarios por 463 millones de euros, mientras que las importaciones ascienden a 4.118 millones anuales, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de 2024.

Los productos españoles más exportados a Mercosur son el aceite de oliva (106 millones), el vino y el mosto (33,6 millones) y las frutas de hueso (31,8 millones), mientras que los más importados son las tortas y habas de soja (1.880 millones), el café (381 millones) y los crustáceos (317,4 millones).

“Hay sectores con oportunidades, como los mediterráneos, pero no hemos logrado las mejores condiciones de acceso inmediato a Mercosur; los intereses defensivos y ofensivos no están alineados y el acuerdo puede generar desequilibrios”, según ha declarado a EFE el director general de Cooperativas Agro-Alimentarias, Gabriel Trenzado.

El acuerdo incluye concesiones a Mercosur en el vacuno, en las aves de corral, en el etanol y en el arroz, aunque con plazos y de forma gradual; en los envíos cárnicos limita las preferencias a una fracción de la producción de la UE (el 1,5 % para la carne de vacuno y el 1,3 % para las aves de corral).

En la pesca, la liberalización podría beneficiar al abastecimiento de materia prima para la industria española y entre las eventuales concesiones hay plazos muy dilatados, como por ejemplo un desarme arancelario en 16 etapas para las ventas españolas de sepia y calamares.

Las salvaguardas fijadas para tranquilizar a los agricultores europeos se basan en un refuerzo de la vigilancia y en la reacción rápida ante el aumento de las importaciones o de la caída de precios; afectan a productos sensibles, como el vacuno, las aves, el arroz, la miel, los huevos, el ajo, el etanol y el azúcar.

Supondrían la vuelta de los aranceles si hay problemas serios con los productores comunitarios.

El Gobierno saluda el acuerdo

Mas allá de los mensajes de Pedro Sánchez y los ministros, el Gobierno envió un comunicado en el que “celebra la aprobación del acuerdo” entre la UE y los países del Mercosur, cuya próxima firma dará lugar a una alianza estratégica clave. “Es un paso histórico, que reafirma el compromiso de ambos bloques con el orden internacional basado en reglas, el multilateralismo y la cooperación”, aseguraron. 

El Ejecutivo asegura que este acuerdo proyecta el liderazgo de la UE, en un contexto en el que es importante tejer alianzas “para que la cooperación y la integración prevalezcan sobre las amenazas y el unilateralismo”. El acuerdo dará lugar, como resaltaron, a la mayor zona de libre comercio del mundo, con un mercado conjunto de más de 700 millones de consumidores y cerca del 25 % del PIB global. Ahorrará más de 4.000 millones de euros anuales en aranceles.

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