¿Quién manda en Junts? ¿Foment o Puigdemont?

Con cerrados aplausos recibieron los empresarios el pasado viernes a Alberto Núñez Feijóo, el presidente del PP, en el salón de actos de Foment, en la Via Laietana de Barcelona. También al finalizar su intervención. Los congregados tienen bastante mala opinión de Pedro Sánchez y son firmes partidarios de un giro en la política económica y especialmente la fiscal, los impuestos. Menos y más bajos. Y Feijóo les promete siempre ambas cosas. Pero eso no es nuevo. La noticia fue otra. Por un lado, Feijóo se encomendó a la presión empresarial como último recurso para obtener luz verde parlamentaria a su moción de censura contra Sánchez y convocar elecciones. Por otra, que su auditorio, comenzando por el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, considera que el fin de la legislatura está ya muy próximo y debe prepararse para un cambio de escenario político. Este es el contexto del cálido recibimiento al líder del PP. Feijóo ha tomado nota de ello también y por eso se aventuró a pedir su apoyo.

Pero los problemas del país no se reducen solo a eso. La legislatura comenzó con el problema catalán como principal asunto a resolver y se acerca a sus estertores, agónicos momentos finales, con el mismo tema como elemento central de la crisis.

En el verano de hace dos años, justo después de las elecciones generales, Feijóo encajó mal las aproximaciones de Sánchez Llibre a Carles Puigdemont, presidente de Junts, para que diera viabilidad a un gobierno de Pedro Sánchez que encarara la normalización de la vida política en Catalunya y de rebote en España. El viernes, poco más de dos años después, Feijóo interpeló al mismo presidente de la patronal y a los empresarios para que le propongan a Puigdemont sumar los votos de Junts en el Congreso a los del PP y VOX.

Pero eso no será gratis. Los empresarios han forjado desde el verano del 2023 una alianza o pacto con la formación independentista que no quieren lanzar por la borda. Por eso, pese a los aplausos y las buenas palabras, el giro político que les propone Feijóo es difícil de ejecutar.

FOTO ALEX GARCIA EL LIDER DEL PP ALBERTO NUÑEZ FEIJOO EN FOMENT DEL TREBALL CON JOSEP SANCHEZ-LLIBRE 2025/11/28

Feijóo durante su intervención en Foment en presencia de Sánchez Llibre

Àlex Garcia

Ahora, la vida política en Catalunya transcurre por cauces que le parecen razonables. La ansiada estabilidad les permite seguir con sus negocios y obtener apreciables beneficios. Mantiene una táctica de tensión y acuerdo con la Generalitat de Salvador Illa. Presión, negociación y cuando es posible, acuerdo.

Y gracias a su alianza con Junts, influye en Madrid, en la patronal CEOE y sobre todo, en el Congreso, donde ha sido su principal aliado. Un activo al que no le resultará fácil renunciar, tras años de travesía en el desierto y sin fuerza política.

La cúpula empresarial está satisfecha del pacto con Junts y no se plantean tirarlo por la borda

Como en la vida, nada es para siempre, el futuro de esa alianza no está escrito y depende de la evolución política, de la coyuntura económica y de los resultados electorales futuros. El empresariado no concibió nunca su entente con Junts y el PSOE contra el PP; era una cuestión de pragmatismo y oportunidad. Pero, hasta el momento, se ha impuesto el pájaro en mano, para desconsuelo del gallego.

Hoy no serán ellos los que bajen el pulgar para decretar el fin de Sánchez, aunque lo ven próximo. Pero, además, Junts no es una terminal de Foment, por mucho que sus presidentes mantengan buenas relaciones y visiones coincidentes sobre la economía y el modelo social. Y pese a la convergencia de sus propuestas económicas en el Congreso. Y por importante que sea el poder del dinero. En Junts manda Puigdemont. Feijóo debería saberlo.

El balance del líder del PP en estos dos años largos, en cambio, es desconcertante. Ninguna de sus batallas en el frente catalán le ha dado buenos resultados. Su oposición a la descompresión política y a resolver conflictos enquistados como herramienta para derribar a Sánchez ha deteriorado mucho su influencia entre las elite catalanas.

Apostó contra la amnistía y sus aliados en el Tribunal Supremo impidieron su aplicación pese al voto mayoritario del Congreso. Hecho inusitado en una democracia digna de tal nombre. Pero esa vía parece cegarse. El abogado general de la UE apoya sin matices la medida de gracia y es bastante probable que el Tribunal de Luxemburgo falle en el mismo sentido y deje expedita la vía para la aplicación de la norma y el retorno de Puigdemont con todos los derechos de un ciudadano libre.

También apostó contra el catalán, primero en el Congreso. Lo bloquea en el Senado, gracias a su mayoría absoluta. Y se ha movido entre bambalinas para impedir su avance en Europa, donde el asunto sigue vivo. Un augurio cristalino de lo que podría suponer su victoria electoral, más aún en alianza con VOX, por otra parte principal beneficiado de la línea de Feijóo.

Ahora, es el principal obstáculo para un nuevo acuerdo sobre financiación autonómica, crucial en Catalunya. En este caso poniendo en juego incluso los intereses de algunas de las comunidades en las que gobierna, especialmente Valencia, Andalucía y Baleares, más beneficiadas que Catalunya en alguna de las medidas sobre la mesa, como la quita de la deuda con el Estado. Y aún no ha dicho esta boca es mía sobre de las inversiones que reclaman los empresarios catalanes.

En Foment la atmósfera es ya de cambio y señalan que su alianza con Junts nunca fue contra el PP

Estos escuchan con atención a Feijóo cuando habla de impuestos, su gran atractivo. Acabar con el patrimonio y el de sucesiones. Saben que su política les será más favorable que la del gobierno progresista de coalición. Pero eso no es suficiente para articular un programa que de respuesta a las inquietudes y necesidades de una sociedad. ¿Su petición para que se sumen a la presión sobre Junts para que apoye la censura contra Sánchez y la convocatoria de elecciones, implica que, en caso de ser el nuevo presidente del gobierno español, ejecutará un viraje de 180 grados en temas como por ejemplo la aplicación de la amnistía, el catalán en Europa, la mejora de la financiación y el respeto de las competencias de la Generalitat? Junts, que nunca ha dejado de hablar con el PP, responde que tiene claro que no. Foment y los empresarios, a la espera.

También te puede interesar