Recrean la icónica escena de ‘Titanic’ con una escultura satírica de Donald Trump y Jeffrey Epstein en Washington

La instalación, situada en el National Mall (Washington), titulada King of the World (El rey del mundo, en inglés), recrea la famosa escena en la proa del Titanic (1997, James Cameron) donde los enamorados se abrazan, pero en esta ocasión Jack y Rose, interpretados por Leonardo Di Caprio y Kate Winslet, son sustituidos por Donald Trump y Jeffrey Epstein.

En los laterales de la estatua, una placa explica que el monumento honra el vínculo entre el presidente estadounidense y el exempresario y pederasta, comparándolo con la historia de amor de la película que, según la inscripción, fue construida sobre “viajes lujosos, fiestas estridentes y bocetos de desnudos secretos”.

La organización anónima Secret Handshake, autores de la obra satíricaexplicaron a la prensa que también han colgado diez pancartas en las inmediaciones. Según el grupo, esta acción es una respuesta irónica al “año excepcional” de Trump. La estatua permanecerá en exhibición hasta el 13 de marzo.

Un historial de protestas artísticas

No es la primera vez que Secret Handshake utiliza el arte para criticar la relación entre el actual presidente y el difunto magnate. En septiembre del año pasado, instalaron otra estatua en el mismo lugar titulada Best Friends Forever (Mejores amigos para siempre, en inglés), la cual mostraba a Trump y Epstein tomados de la mano y bailando.

Aunque la obra fue retirada casi de inmediato por agentes de la policia de la capital de EE.UU. por “supuestos incumplimientos de permisos”, los artistas lograron repararla y reinstalarla días después frente al Capitolio.

Además de las estatuas, a principios de este año la organización erigió una réplica de tres metros de altura de una polémica y gráfica tarjeta de cumpleaños que Trump supuestamente le envió a Epstein en 2003.

La existencia de este mensaje se hizo pública a través de un reportaje y el presidente estadounidense negó haberlo escrito. Calificó la noticia de “falsa” y demandó por 10.000 millones de dólares por difamación a The Wall Street Journal y a sus propietarios.

Curiosos y turistas se aproximan a la escultura para retratarla
Curiosos y turistas se aproximan a la escultura para retratarlaEvelyn Hockstein / Reuters

El presidente ha intentado restar importancia a su antigua amistad con Epstein, asegurando que lo expulsó de su club en Mar-a-Lago por ser “un asqueroso” antes de que fuera acusado formalmente.

Sin embargo, la aparición de estas estatuas coincide con la creciente presión pública y del Congreso sobre la administración Trump para que desclasifique y publique los archivos de Epstein, una promesa electoral que aún no se ha materializado y que desaprueba el 61% de los estadounidenses.

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