Las autoridades rusas en la región de Jersón, al sur de Ucrania, ocupada por Rusia, acusaron este jueves al ejército ucraniano de matar al menos a 24 personas en un ataque con drones contra un hotel y una cafetería donde se celebraban Año Nuevo en la costa del Mar Negro. El líder prorruso Vladímir Saldo hizo la acusación en un comunicado a través de la plataforma de mensajería Telegram.
No hubo comentarios inmediatos de Ucrania, y Saldo no proporcionó imágenes ni otras pruebas que permitieran verificar la acusación de inmediato. Saldo alegó en su publicación que tres drones ucranianos habían atacado el lugar donde se llevaban a cabo las celebraciones de Año Nuevo en Khorly, una aldea costera, en lo que calificó de “ataque deliberado”.
El líder prorruso condena el ataque de drones “deliberado”
Las agencias de noticias estatales rusas informaron que al menos 24 personas murieron y 29 resultaron heridas, citando a la oficina local del Ministerio de Emergencias de Rusia. Los servicios de emergencia no pudieron salvar a más personas debido a la intensidad del incendio, que no fue controlado hasta la madrugada. Los médicos continúan atendiendo a los heridos.
Jersón es una de las cuatro regiones de Ucrania que Rusia reclamó como propias en 2022, una decisión que Kiev y la mayoría de los países occidentales condenaron como una apropiación ilegal de tierras. Rusia y Ucrania se han atacado mutuamente con drones casi a diario desde el inicio de la invasión rusa en 2022. Rusia también ha atacado la infraestructura energética y civil de Ucrania con drones y misiles, provocando cortes de electricidad e interrupciones en la calefacción en medio de gélidas temperaturas.
La tragedia en Jersón llega en medio de una intensificación de los esfuerzos del presidente estadounidense, Donald Trump, para poner fin a la guerra en Ucrania, con una serie de conversaciones celebradas por separado con ambas partes antes de finalizar el 2025. El proceso se complicó más esta semana después de que Rusia acusara a Ucrania de atacar la residencia del presidente ruso, Vladímir Putin, en la región de Nóvgorod, una acusación que Moscú aún no ha fundamentado con pruebas sólidas.

Ucrania negó haber llevado a cabo el ataque a la residencia y acusó a Rusia de intentar socavar el proceso de negociación de paz. La CIA ha determinado que Ucrania no atacó a Putin ni a ninguna de sus residencias esta semana, según informó The New York Times, citando a funcionarios estadounidenses.
