Como dio a conocer la semana pasada el portavoz del Kremlin Dimitri Peskov, Rusia no realizará ningún tipo de tregua navideña y continuará su ofensiva en Ucrania. Dicho y hecho, el Ejército ruso ha llevado a cabo durante esta noche un ataque masivo de drones que, según el líder Ucraniano Volodímir Zelenski, habría afectado hasta a 13 regiones del país.
Según el presidente, 650 drones y más de tres decenas de misiles impactaron contra “toda la infraestructura de la vida”, y dejó prácticamente sin electricidad a los óblast de Rivne, Ternópil y Jmelnitski, en la parte occidental de Ucrania. En la región de Kyiv, una persona murió y otras tres resultaron heridas, mientras que en Zhitómir, el ataque mató a un niño de cuatro años e hirió a cinco personas.
Posteriormente, la Fuerza Aérea de Ucrania informó que Rusia lanzó 635 drones y 38 misiles, y que las defensas aéreas interceptaron 587 drones y 34 misiles. Treinta y nueve drones lograron atravesar el territorio, impactando 21 puntos. Ante estos ataques, Polonia, miembro de la OTAN y país fronterizo con el oeste de Ucrania, desplegó aviones polacos y aliados para proteger su espacio aéreo. Esta medida, junto con el cierre de aeropuertos cercanos a la frontera oriental, ya ha sido adoptada con anterioridad por Varsovia ante ataques masivos de drones de características similares a los registrados este martes.
A 48 horas del día de Navidad, la ofensiva rusa ha dejado a miles de personas sin electricidad ni calefacción debido a los ataques a instalaciones eléctricas. Solo en la región de Rivne, unas 300.000 personas se han visto afectadas por los daños en la red eléctrica. Además, el Ministerio de Energía de Ucrania indicó que se han implementado cortes de electricidad de emergencia adicionales en varias regiones del país debido a los ataques.
DTEK, la mayor empresa energética privada de Ucrania, informó sobre ataques rusos sobre algunas de sus centrales térmicas, siendo este el séptimo ataque de este tipo desde octubre, en una campaña marcada por los ataques rusos a infraestructura energética y coincidiendo con la llegada del frío. En esta línea, el ataque también ha obligado a las centrales nucleares de Ucrania a reducir su potencia, que no volverán a operar con normalidad hasta que los técnicos eléctricos reparen las redes dañadas.
Daños en la infraestructura energética
Varias centrales eléctricas afectadas mientras las nucleares reducen su potencia
Entre otros daños, resultaron también dañadas infraestructuras energéticas, portuarias, de transporte, industriales y residenciales en la región de Odesa, así como en múltiples infraestructuras críticas y civiles por todo el país. El ataque se produce después de que Zelenski advirtiera de que los ucranianos deben prepararse para ataques masivos rusos con misiles y drones durante el periodo navideño.
El líder ucraniano ha declarado que este nuevo ataque es una evidencia de que Rusia no quiere la paz. “Este ataque ruso envía una señal extremadamente clara sobre las prioridades de Rusia. Un ataque en vísperas de Navidad, cuando la gente simplemente quiere estar con sus familias, en casa y a salvo”, declaró el dirigente, alegando que la ofensiva se produce “en medio de negociaciones destinadas a poner fin a esta guerra”.
Una mujer dentro de uno de los edificios afectados por los drones rusos
“Putin sigue sin poder aceptar que debe dejar de matar. Y eso significa que el mundo no está ejerciendo suficiente presión sobre Rusia”, declaró Zelenski a raíz de los ataques. Por otro lado, el Kremlin rechazó el pasado martes una tregua por el día de Navidad para evitar darle un “respiro” a Ucrania, alegando que podrían utilizar este período para preparar una ofensiva mayor.
“Queremos detener este conflicto, alcanzar nuestros objetivos, proteger nuestros intereses y garantizar la paz en Europa (…) no una tregua que dé un respiro a Ucrania para prepararse y continuar la guerra”, expresó el portavoz del Gobierno ruso, desestimando la demanda del canciller alemán, Friedrich Merz, para detener los combates estas festividades.
