“Suscríbete a nuestra newsletter en Max”, se lee en el canal de Telegram de una agencia de noticias rusa, que invita en varias ocasiones a sus suscriptores a pasarse al servicio de mensajería móvil que el Kremlin lanzó en 2025. En la página web de otro medio, se pueden encontrar mensajes similares: “También nos puedes seguir en Max”. La nueva plataforma de mensajería estatal da un paso más hacia su implantación en Rusia mientras Moscú impone nuevas restricciones a las aplicaciones extranjeras, mucho más populares entre los usuarios rusos. Este jueves, el Kremlin ha confirmado el bloqueo de la estadounidense WhatsApp.
El servicio de mensajería de META (el conglomerado de Facebook), ha denunciado el intento de las autoridades rusas de bloquearle totalmente para abrir paso a Max. “Hoy las autoridades rusas intentaron bloquear totalmente WhatsApp en un intento de obligar a la gente a pasarse a la aplicación estatal y no protegida contra la vigilancia”, señaló esta compañía de mensajería en un comunicado.
Peskov anima a los usuarios en Rusia a pasarse a Max
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, confirmó horas después el bloqueo de WhatsApp por su “reticencia” a respetar la ley rusa y sugirió que la gente utilice Max, que según los críticos recuerda a la china WeChat y servirá a la autoridades rusas para controlar a la población. “Debido a la falta de voluntad de Meta para cumplir con la legislación rusa, se tomó y se aplicó dicha decisión (…) “Max es una alternativa accesible, un servicio de mensajería en desarrollo, un servicio de mensajería nacional, y está disponible en el mercado para los ciudadanos como alternativa”, declaró a los periodistas.
Días antes, Peskov dijo que la única forma para que WhatsApp vuelva a funcionar como antes es cumpliendo la ley rusa. Si WhatsApp “inicia el diálogo con las autoridades rusas entonces habrá posibilidades de llegar a un acuerdo. Si la corporación insiste en su posición intransigente y continúa mostrando su total indisposición a orientarse a la legislación rusa, entonces no hay posibilidad alguna”, dijo rotundo a la agencia Tass.
WhatsApp cuenta con más de cien millones de usuarios en Rusia.
El segundo servicio de mensajería en popularidad, Telegram, ha visto limitado el acceso de sus usuarios esta semana. Lo anunció el martes, 10 de febrero, la Agencia rusa para Supervisión de las Comunicaciones (Roskomnadzor), el organismo que organiza las interrupciones de internet y los bloqueos de los servicios en línea. El servicio Downdetector, citado por el medio The Bell, cifraba en 615.000 las personas que ese día habían experimentado algún tipo de disrupción.
Moscú acusa a WhatsApp y Telegram de no cumplir con las leyes rusas
Roskomnadzor dijo que “seguirá implementando restricciones” contra este servicio, al que acusó de violar la ley rusa, de no proteger los datos personales y de no tomar medidas contra los estafadores.
La importancia de Telegram, creado por el peterburgués hoy exiliado Pável Dúrov, radica también en que en Rusia es la mayor fuente de información en internet gracias a sus canales.
No es la primera vez que estas dos aplicaciones de mensajería ven afectados sus servicios en Rusia. En agosto de 2025, la agencia de control restringió las llamadas a través de Telegram y WhatsApp. Según explicó, ambas plataformas se habían convertido en “los principales servicios de voz utilizados para extorsionar y estafar, así como para involucrar a ciudadanos rusos en actividades de sabotaje y terrorismo”.
Entonces Roskomnadzor avisó a WhatsApp de que “en caso de que el navegador no cumpla las exigencias de la legislación rusa, será totalmente bloqueado”. Ese momento parece haber llegado.
89 millones de usuarios frente a los más de cien de WhatsApp
Las autoridades rusas también bloquean o restringen plataformas de redes sociales como Snapchat, Facebook, Instagram y YouTube.
Para superar estas limitaciones, los usuarios rusos echan mano de las VPN, o redes privadas virtuales, que enmascaran la dirección de conexión y simulan estar en otro país. Sabiendo esto, la censura también ha caído sobre estas herramientas. Aunque es totalmente legal su uso, en septiembre de 2025 se prohibió bajo pena de multa todo tipo de publicidad. También está prohibido hacer uso de ellas para buscar información calificada como “extremista”.
El principal beneficiario de las acciones contra WhatsApp y Telegram es el nuevo servicio de mensajería Max, controlado por el estado y propiedad de la plataforma de internet rusa VK.
El Kremlin ha negado las acusaciones de que Max servirá para controlar a la población. Por el contrario, afirma que está diseñado para simplificar y mejorar la vida de los ciudadanos.
Desde hace años el Kremlin tiene la idea de crear lo que llama una “internet soberana”. Max recibió en 2025 el respaldo del presidente ruso, Vladímir Putin, en una reunión con el ministro de Desarrollo Digital, Maksut Shadáiev. Posteriormente, tomó más impulso con un decreto presidencial.
Por ley, es obligatorio preinstalar Max en todos los teléfonos inteligentes y tablets que se venden en Rusia. También debe estar disponible en la tienda de aplicaciones rusa RuStore (similar a Google Play Store) y se pretende que sea necesario para acceder a la plataforma de servicios públicos GosUslugi.
Según Serguéi Kirienko, subjefe de la Administración Presidencial y encargado por el Kremlin para supervisar internet, Max cuenta actualmente con 89 millones de usuarios registrados.
