El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha viajado a Washington con la misión de coser las heridas de una alianza en crisis, después de las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de abandonar la coalición militar y conquistar Groenlandia, isla perteneciente a un país miembro, Dinamarca. Tras una reunión de dos horas el miércoles en la Casa Blanca, tras la cual Trump reiteró sus diatribas contra la OTAN, este jueves el exprimer ministro neerlandés ha defendido el papel de los aliados durante la guerra de Irán.

En un foro en el Instituto Ronald Reagan de Washington, a escasos metros de la residencia presidencial, Rutte ha asegurado que “casi sin excepción” los miembros de la alianza están cumpliendo con las peticiones de EE.UU., aunque ha reconocido que algunos fueron algo “lentos” en su respuesta. “Lo que observo hoy al mirar a Europa es a unos aliados que brindan un apoyo masivo, facilitando bases logísticas y adoptando otras medidas para asegurar que el poderoso ejército estadounidense logre impedir que Irán obtenga un arma nuclear. Casi sin excepción, los aliados están haciendo todo lo que EE.UU. les solicitan”, ha afirmado.
La reflexión
Rutte afirma que los miembros de la Alianza se “sorprendieron” cuando EE.UU. e Israel lanzaron su guerra contra Irán
Rutte, que se ha llenado la boca de alabanzas a Trump –gracias a cuyo “liderazgo” el mundo es ahora un lugar más “seguro”–, ha intentado justificar la negativa de los europeos a asistir militarmente a Washington en esta guerra contraria al derecho internacional. “Para ser justos”, ha dicho, los aliados fueron “sorprendidos” por la ofensiva lanzada por EE.UU. e Israel el pasado 28 de febrero, para la que no informaron ni consultaron a los miembros de la OTAN. Aun así, Rutte también “comprende” la estrategia del presidente de Estados Unidos, quien, “con el fin de preservar el factor sorpresa en los ataques iniciales, optó por no informar a los aliados con antelación”.
Dos semanas después de esta agresión, y ante su incapacidad de reabrir el estrecho de Ormuz y paliar la crisis energética generada, Trump suplicó a sus aliados que ayudaran a escoltar petroleros a través del estrecho mientras EE.UU. seguía bombardeando “sin cesar la línea costera y hundiendo embarcaciones y buques iraníes”. Ante la respuesta de la mayoría de países europeos, que afirmaron que esta no es su guerra –y, en casos como España e Italia, negaron el uso de las bases compartidas y cerraron su espacio aéreo para aviones que participen en la guerra de Irán–, Trump dijo estar decepcionado y mostró su enfado al afirmar que Europa “depende mucho más” del petróleo del Golfo, por lo que era su responsabilidad reabrir el estrecho.
Finalmente, algunos aliados europeos se unieron en una coalición, liderada por Reino Unido, para ayudar a desbloquear el estrecho una vez cese la ofensiva. Aunque el martes tanto EE.UU. como Irán anunciaron un alto el fuego, este se mantiene inestable y ambas partes se acusan de haberlo violado, por lo que Irán ha mantenido cerrado el estrecho y sigue sin ser segura esta misión.
Preguntado por la amenaza de anexión de Groenlandia, que Trump volvió a lanzar después de su reunión el miércoles, Rutte la ha justificado cuando ha dicho que entiende la preocupación de Trump de que “los rusos y los chinos se involucren más en el Ártico”, uno de los argumentos usados por la Casa Blanca, que alega que Dinamarca no va a ser capaz de defender la isla en caso de ataque. “Comparto su opinión de que existe un gran riesgo”, ha afirmado el secretario general. “Creo que el presidente tiene razón al afirmar que debemos defendernos. Lo que acordamos en Davos (donde se reunieron en enero en el Foro Económico Mundial) es, en primer lugar, que en lo que respecta al Ártico, la OTAN debe desempeñar un papel en esta zona”.
Trump, tras reunirse con Rutte: “Recordad Groenlandia”
Un día después de amenazar con extinguir toda una “civilización” milenaria en Irán y tras una reunión de perfil bajo con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, Donald Trump retomó ayer su amenaza de anexionar Groenlandia, “esa gran y mal administrada masa de hielo”, que pertenece a Dinamarca, país miembro de la alianza. Al secretario general, cuya misión era seguir adulándolo para tratar de mantener unida a una OTAN en crisis, lo recibió a puerta cerrada y sin declaraciones a la prensa.
En una publicación en su plataforma, Truth Social, Trump gritó en mayúsculas: “La OTAN no estuvo cuando la necesitamos, y no estará si la volvemos a necesitar. ¡¡¡Recuerden Groenlandia, esa gran y mal administrada masa de hielo!!!!” En dos frases, resumió sus dos principales amenazas: abandonar la OTAN y conquistar Groenlandia. La reunión se produjo una semana después de que el presidente afirmara que está considerando “seriamente” abandonar la alianza transatlántica.

