
Dos incendios y, después, también un artefacto explosivo. Una serie de acciones —posiblemente coordinadas— han puesto en jaque este sábado a la red de alta velocidad italiana en la zona de Bolonia, un nudo estratégico donde convergen las líneas que conectan el sur del país con el norte y el nordeste.
La hipótesis con la que trabajan los investigadores, incluida la sección antiterrorista de la policía, es la de un sabotaje, quizá vinculado al inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina, inaugurados el viernes por la noche, aunque por ahora no ha habido ninguna reivindicación. Retrasos y cancelaciones están bloqueando gran parte del país.
El ministro de Transportes y líder de la ultraderechista Liga, Matteo Salvini, sostiene que se trata de “un atentado y un acto delictivo”. “Si se confirma que la interrupción de la alta velocidad es fruto de un atentado premeditado en el primer día de los Juegos Olímpicos, significa que alguien quiere hacer daño a Italia”, afirmó, recordando episodios similares ocurridos en Francia durante los Juegos de 2024.
Por la mañana, un incendio en la línea Bolonia–Venecia, a la altura de Castel Maggiore, provocó la rotura de los cables eléctricos encargados del sistema de señalización y control de velocidad. En esa misma línea se encontró un artefacto rudimentario. En un episodio que los investigadores tratan de vincular al mismo plan, una cabina eléctrica fue incendiada en la estación de Pesaro, en la región de Las Marcas.
