La inspección de Trabajo regularizó a 47.143 falsos autónomos en 2025 principalmente a través de una intensificación del control de las plataformas digitales. El número de autónomos aflorados es el mayor desde 2018, a serie histórica, y se dispara respecto al ejercicio anterior, cuando afloraron 7.234 falsos autónomos. En el periodo 2018-2025 la inspección afloró un total de 139.242 de falso autónomos.
Son los datos incluidos en la memoria de actuación de la Inspección de Trabajo del 2005 publicada esta mañana, que destaca la importancia de este tipo de fraude en los últimos años. Se precisa que estas regularizaciones se consiguen principalmente “al impulso llevado a cabo en plataformas digitales de implantación nacional que recurren a este tipo de contrataciones, las cuales, cuando emplean personas falsas autónomas, lo hacen en un elevado número”.
Se trata de regularizar a los denominados falsos autónomos, es decir, un profesional que formalmente opera como operador independiente, cuando en la práctica diaria presta un servicio como si fuera un asalariado de la empresa.
Estos falsos autónomos regularizados forman parte del total de 96.194 trabajadores que fueron dados de alta a la Seguridad Social después de la actuación de la Inspección de Trabajo. En concreto, además de los 47.000 falsos autónomos, hay 48.450 por faltas de alta, es decir, personas sin contrato, y 601 falsos becarios. En este caso, los 96.154 también suponen una cifra más elevada que los dos años anteriores, que se quedaron en 56.000 y 80.000 aflorados.
Una de las razones del aumento de regularización de autónomos el año pasado es la presión del Ministerio de Trabajo sobre Glovo que forzó a la empresa a pasar de un modelo de autónomos a otro de asalariados. En aquel momento, se apuntó que la empresa había contratado de forma directa a 14.000 repartidores. También se ejerció presión sobre Uber Eats, que el año pasado seguía repartiendo con el modelo de autónomos, aunque anunció que este año llevaría a cabo el cambio a asalariados.
En total, las inspecciones, además de las altas a la Seguridad Social, permitieron detectar 18.655 infracciones relacionadas con trabajadores extranjeros, una cifra muy superior a la detectada en el ejercicio precedente, y 16.788 incrementos de jornada.
En el caso de los trabajadores extranjeros, la inspección se centró en el sector de la hostelería, donde llevaron a cabo más de un tercio de las actuaciones, seguido ya a distancia por su dedicación al comercio y la construcción.
Desde el Ministerio de Trabajo indican que los resultados han sido posibles gracias a un aumento del personal de la inspección, que ha permitido un aumento de los esfuerzos para prevenir el fraude y desarrollando una actividad a gran escala, con carácter preventivo y corrector.
