Trump advierte a los “cobardes” de la OTAN que EE.UU. “recordará” que no ayudaron en Irán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a cargar contra los aliados de la OTAN a través de una publicación en su red social. “¡Sin EE.UU., la OTAN es un tigre de papel!”, ha escrito, acusando a sus países miembros de no querer unirse a “la lucha para detener a un Irán con capacidad nuclear”. 

“Ahora que esa batalla ha sido ganada militarmente, con muy poco peligro para ellos, se quejan de los altos precios del petróleo que se ven obligados a pagar, pero no quieren ayudar a abrir el estrecho de Ormuz, una simple maniobra militar que constituye la única razón de esos elevados precios del petróleo. Algo tan fácil de hacer para ellos, y con tan poco riesgo. ¡Cobardes, lo recordaremos!”, ha sentenciado a través de Truth Social.

El mensaje llega después de que ayer Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Países Bajos, Japón y Canadá emitieran un comunicado conjunto en el que se comprometieron a unirse a “los esfuerzos apropiados para garantizar el libre paso” a través del Estrecho de Ormuz. Sin embargo, la declaración de estos aliados, que no fueron avisados con antelación del ataque de EE.UU. e Israel contra Irán, no incluía detalles sobre cómo pretendían llevar a cabo la apertura de Ormuz.

Este viernes, Reino Unido ha aprobado finalmente el uso estadounidense de sus bases amparada en la “legítima defensa colectiva” de la región, lo que incluye “operaciones defensivas” para degradar las instalaciones de misiles iraníes desde las que están atacando buques en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, Londres seguirá sin participar directamente a los ataques, pues “los principios que sustentan el enfoque del reino unido ante el conflicto siguen siendo los mismos”.

En la última semana, Trump ha pasado de afirmar que sus socios y China iban a participar en su operación para abrir el estrecho a simplemente pedirla, para luego decir que en realidad no la necesita y finalmente llamar “cobardes” a los países miembros de la OTAN. Esta es una alianza defensiva, por lo que sus países miembros no están obligados a socorrer a Washington en el caos generado por su guerra en Oriente Medio.

Reino Unido permitirá a EE.UU. el uso de sus bases para la “legítima defensa” contra instalaciones militares iraníes en Ormuz

El cierre efectivo del estrecho de Ormuz, forzado por Irán al atacar a petroleros que circulaban a través de él, así como los ataques cruzados de Israel e Irán a infraestructuras energéticas, han llevado el precio del barril de Brent por encima de los 100 dólares por primera vez desde el 2022, tras la invasión rusa de Ucrania. La Casa Blanca ha adoptado medidas para tratar de frenar la espiral, incluido el levantamiento de sanciones al petróleo ruso y, según afirmó ayer el secretario del Tesoro, Scott Bessent, se plantea también hacer lo mismo con petroleros iraníes que se encuentren en el mar.

Washington también ha intensificado en la última semana sus ataques contra drones y embarcaciones navales iraníes en Ormuz mediante aviones y helicópteros de guerra. El régimen iraní, dirigido por Mojtaba Jamenei tras la muerte de su padre, el líder supremo Ali Jamenei, está comprometido a seguir usando su mayor herramienta contra occidente: el caos en un estrecho por el que pasa el 20% del crudo y el gas natural global, así como aluminio, fertilizantes, helio y otros recursos críticos para la industria tecnológica, la agricultura y las farmacéuticas.

Para mantener el bloqueo, ha utilizado una combinación letal de minas, misiles y drones de bajo coste, que está obligando a EE.UU. a utilizar su armamento por encima de lo deseado, lo que ha generado en Washington preocupación por el posible agotamiento del arsenal militar.

Según informa el portal Axios en exclusiva, citando fuentes anónimas de la Administración, el presidente se estaría planteando “ocupar o bloquear” la isla de Kharg, estratégica para el sector petrolero de Irán, pues ahí se procesa el 90% de sus exportaciones de crudo. Sin embargo, esta operación, pensada para presionar a Teherán, pondría en peligro a los soldados estadounidenses, por lo que supone un riesgo parecido al envío de tropas a Ormuz para escoltar petroleros a través del estrecho.

EE.UU. envía tres nuevos buques de guerra y otros 2.200 marines hacia Oriente Medio

De este modo, esta operación tan solo se lanzaría cuando la capacidad defensiva de Irán haya sido completamente degradada. Aunque el Pentágono afirma que, en tres semanas de guerra, ya ha eliminado el 90% de las plataformas de lanzamiento de misiles y de sus drones, así como unos 60 buques y 10 submarinos, un funcionario ha dicho a Axios que necesitarán “alrededor de un mes para debilitar más a los iraníes con ataques, tomar la isla y luego tenerlos agarrados y usarla como herramienta de negociación”.

Con el objetivo de “terminar” la guerra en Irán y reabastecer el arsenal estadounidense gastado en esta guerra –solo en la primera semana se lanzaron tantos misiles Tomahawk como los comprados en los últimos cinco años–, el Pentágono ha solicitado 200.000 millones de dólares, que deberán ser aprobados por un Congreso reticente, que ha sido sistemáticamente ignorado. Según múltiples estimaciones basados en los datos ofrecidos por el Pentágono tras la primera semana de guerra, la campaña de bombardeos masivos en Irán está costando alrededor de 2.000 millones de dólares diarios.

Además, aunque Trump ha descartado por el momento el envío de soldados sobre el terreno, ya ha ordenado el despliegue de tres nuevos buques de guerra y 2.200 marines hacia Oriente Medio, según ha informado The Wall Street Journal esta mañana. Estos activos militares podrían estar preparándose para un nuevo ataque a la isla de Kharg, pero también podrían ser parte del contingente con el que Trump quiere reabrir el estrecho de Ormuz.

Javier de la Sotilla Puig

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