El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado, tras una llamada con la interina venezolana Delcy Rodríguez, que ha dado órdenes a los funcionarios estadounidenses para reabrir el espacio aéreo de Venezuela a los viajes comerciales antes del final del jueves.
Los vuelos entre los dos países levabam suspendidos desde el 2019. El pasado noviembre, el republicano anunció el cierre “completo” del espacio aéreo, en antelación a posibles ataques, como el que llegó el 3 de enero, cuando EE.UU. bombardeó el país y capturó al presidente Nicolás Maduro.
“Acabo de hablar con la presidenta de Venezuela, le informé que vamos a abrir todo el espacio aéreo comercial sobre Venezuela. Muy pronto, los ciudadanos estadounidenses podrán ir a Venezuela, y estarán seguros allí”, ha explicado al comienzo de su reunión mensual de gabinete en la Casa Blanca.
La medida busca facilitar el retorno de exiliados y otros inmigrantes, así como la entrada de inversores petroleros
Esta decisión se enmarca en el nuevo escenario de colaboración del gobierno de Rodríguez, que según Trump está cumpliendo con todas las exigencias del gobierno americano, incluida la entrega de petróleo y el permiso de entrada de las petroleras estadounidenses, que ya están “explorando y eligiendo sus ubicaciones en Venezuela”, ha afirmado el presidente.
Ante la advertencia lanzada por la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE.UU. en noviembre, la mayoría de las aerolíneas optaron por suspender sus vuelos al país, por el riesgo que suponía una posible intervención armada para pasajeros y tripulaciones. Venezuela reaccionó revocando los derechos de operación a seis aerolíneas internacionales que suspendieron sus vuelos, entre ellas Iberia, TAP, Avianca, Latam Colombia, Turkish Airlines y Gol, lo que redujo aún más la conectividad con la nación caribeña.
Tras el anuncio de este jueves, las aerolíneas comenzarán a reanudar los vuelos progresivamente, aunque la FAA tendrá que realizar evaluaciones previas, por lo que es probable que los aviones tarden meses en conectar los dos países.
La estadounidense American Airlines, que comenzó a operar en Venezuela en 1987 y hasta la suspensión fue la mayor aerolínea estadounidense en el país, ha sido la primera en anunciar que planea reanudar sus operaciones en el país, poco después de las declaraciones de Trump. La compañía ha asegurado que los vuelos proporcionarán oportunidades para viajes de negocios, de ocio y humanitarios a la región.
La medida busca facilitar el regreso de inmigrantes venezolanos exiliados en EE.UU., así como de ciudadanos con ese origen que llevan años sin viajar al país debido a la dictadura de Maduro. “Hay gente que quiere regresar y otros que quieren volver de visita, y van a poder hacerlo”, ha celebrado Trump.
Sin embargo, oficialmente EE.UU. sigue calificando Venezuela como un destino de alto riesgo, por lo que recomienda a sus ciudadanos que no viajen al país, pues podrían correr el riesgo de ser detenidos o secuestrados. De todos modos, el presidente Trump ha insistido en que Venezuela es un país “seguro” ahora que está bajo la tutela de la Casa Blanca.
