La polarización política en Estados Unidos, con un presidente que califica de antipatriotas a los jueces que no fallan a su favor y retrata como simios a su único predecesor negro y su esposa, los Obama, tuvo este domingo otro capítulo violento.
Agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos, con la colaboración de un agente de la oficina del sheriff del Condado (PSBO) de Palm Beach (Florida), dispararon y mataron de madrugada a un hombre que entró en el perímetro de seguridad de Mar-a-Lago y que al parecer llevaba “una escopeta y un bidón de combustible”, informó ese cuerpo de protección presidencial en un comunicado.
El suceso se produjo poco después de las 1.30 horas. La identidad del sospechoso no fue revelada inicialmente “a la espera de la notificación a sus familiares”, indicó ese documento. El hombre, a quien la agencia describió como “de poco más de 20 años”, fue confrontado cerca de la puerta norte del complejo presidencial de Mar-a-Lago, donde Trump no estaba este fin de semana, puesto que se quedó en Washington DC.
No salió de la capital del país porque este sábado por la noche pronunció un discurso en la cena de gobernadores que se celebró en la Casa Blanca.
Ric L. Bradshaw, el sheriff del condado, identificó al presunto autor del allanamiento, en una rueda de prensa celebrada poco después, como Austin Tucker Martin, de 21 años y vecino de Cameron (Carolina del Norte). Supuestamente es un artista cuya desaparición denunció su madre este pasado sábado.
Los investigadores hallaron la caja de la escopeta en su coche. Según las pesquisas, Martin accedió con su vehículo por las puertas de Mar-a-Lago cuando otro estaba saliendo del del recinto. “Agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos y un policía del PBSO se desplegaron y se encararon con el individuo. Las fuerzas del orden dispararon durante el encuentro”, se explicó literalmente en el comunicado. “Ningún miembro del Servicio Secreto ni del PBSO resultó herido”, añadió.
El incidente, incluyendo los antecedentes del individuo, sus acciones, el posible motivo y el uso de la fuerza, lo investiga el FBI, el Servicio Secreto de Estados Unidos y la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach, señaló ese comunicado.
El sheriff Bradshaw explicó a los periodistas que las fuerzas de seguridad ordenaron al intruso que “soltara los objetos” que portaba. El hombre dejó el recipiente con gasolina, pero levantó la escopeta a una “posición de disparo”. Esto llevó a los agentes desplegados a abrir fuego y matarlo. No se precisó el número de disparos.
Trump no viajó a Florida el fin de semana porque se quedó en Washington para la cena de gobernadores
En el tiroteo estuvieron implicados al menos dos miembros del Servicio Secreto y un uniformado de su oficina, precisó el sheriff en sus respuestas.
Los agentes del Servicio Secreto involucrados estarán en licencia administrativa “a la espera del resultado de la investigación”. Se trata de un procedimiento rutinario, se recalcó en la nota oficial.
Bradshaw mostró a los reporteros una foto de una escopeta y de un recipiente. Los agentes en el lugar llevaban cámaras en el uniforme, recalcó.
Brett Skiles, el agente especial del FBI a cargo de la oficina de Miami, pidió a través de la prensa que los vecinos de Mar-a-Lago revisen las cámaras de seguridad de sus casas en busca de cualquier actividad sospechosa durante la noche y que reporten a las autoridades cualquier grabación que consideren relevante.
El segundo mandato de Trump al frente de EE.UU. está marcado por varias tragedias de violencia política y de amenazas, en las que han perdido la vida la líder demócrata en Minnesota, Melissa Hortman, y su marido, así como el activista ultraconservador Charlie Kirk.
Las recientes imágenes del despliegue en Minneapolis de los agentes fronterizos (ICE), enmascarados como si fueran fuerzas paramilitares de una dictadura, hizo que algunos analistas hablaran de un experimento de confrontación civil.
El propio Trump sufrió dos intentos de asesinato. En julio del 2024, Trump fue tiroteado durante un mitin de campaña en Butler (Pensilvania). Una bala le rozó la oreja y un asistente al mitin falleció. El pistolero, Thomas M. Crooks, fue tiroteado y murió en la escena.
Sin embargo, el Servicio Secreto afrontó duras críticas después de que las investigaciones mostraran que la agencia recibió informes que señalaban a Crooks como sospechoso una hora antes del tiroteo.
El sospechoso es Austin Tucker Martin, del que su madre denunció el sábado su desparición
En septiembre de ese año descubrieron a un hombre escondido entre los arbustos del club de golf de Florida en el que Trump jugaba. Ryan Routh, recibió recientemente una condena de cadena perpetua por intento de asesinato.
