A la vista de la retórica del presidente Donald Trump, tanto en las noches de desvelo en su red social como ante las cámaras, los comentaristas se cuestionan con sarcasmo sobre qué ciudad ordenará bombardear antes, ¿Teherán o Minneapolis?
En Irán la situación está cada vez más caliente y la Casa Blanca se plantea atacar su capital en apoyo a los manifestantes. También en la ciudad de Minnesota hay personas que protestan desde el pasado miércoles, cuando un agente de inmigración (ICE) tiroteó mortalmente a una conductora y ciudadana estadounidense. Aquí, sin embargo la respuesta es a la inversa: los malos son los que salen a la calle a mostrar su indignación.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, a caballo en una patrulla por la frontera de Texas con México

En una muestra más de la filosofía de Trump de nunca dar un paso atrás, Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), anunció que el gobierno enviará a “centenares más de agentes federales” a Minneapolis.
“Hoy y mañana”, recalcó, pese a las súplicas de las autoridades estatales y locales de que estos policías, ya más de 2.000 del ICE concentrados en esa zona, se vayan de esa región para tratar de calmar una tensión en ebullición.
En un intento por frenar ese despliegue, altos cargos del estado presentaron una demanda contra el gobierno federal por considerar la inconstitucionalidad de la medida. “La evidente focalización en Minnesota por nuestra diversidad, democracia y diferencias de opinión con la administración federal es una violación de la Constitución”, señaló el fisca del estado, Keith Ellison, en rueda de prensa. Insistió que se trata de “una invasión”. De forma paralela, Illinois tomó una iniciativa similar.

Según las explicaciones de Noem, la razón de reforzar el dispositivo en Minneapolis es facilitar que los miembros del ICE y de la guardia fronteriza puedan trabajar de forma segura. La secretaria del DHS insistió en que las declaraciones de líderes como el alcalde Jacob Frey, no hacen más que incentivar la violencia contra los funcionarios, que se hallan en situación de peligro, siempre a partir de su discurso, donde la muerte de Good se atribuye a su propia intención de convertir su coche en un arma.
Los vídeos del suceso más bien dan la impresión, sin embargo, de que no trató de arrollar al agente Jonathan Ross, que abrió fuego, sino de salir de ese lugar.
Noem vinculó además el incremento del despliegue a un importante escándalo de fraude en la asistencia social vinculado a la amplia comunidad somalí acogida en ese estado como otra justificación para enviar más funcionarios a una ciudad liberal.
Justificación
La Casa Blanca vincula el incremento del despliegue policial a un escándalo de fraude en la asistencia social
Entre cosas ciertas y conspiraciones, una gran mayoría de los imputados desde el 2022 por apropiarse de fondos federales de programas creados durante la pandemia para la alimentación de niños y otras ayudas son ciudadanos estadounidenses por nacimiento o naturalización.
Pero en la Fox la titular del DHS todavía insistió en caracterizar la ampliación del despliegue como una misión para “descubrir la verdadera corrupción y el robo que se ha producido”.

Sus declaraciones tuvieron como objetivo demonizar a los que protestan tras la muerte de esa mujer y afirmó que hay organizaciones sin ánimo de lucro que están siendo investigadas (Good hacía de vigilante de las operaciones de los agentes del ICE contra los inmigrantes) porque, sostuvo sin pruebas, entrenan a los manifestantes para impedir las operaciones de los policías y “convierten sus coches en armas” para atacar a los federales.
Este tipo de información le hizo pasar un mal rato en otra entrevista de este pasado domingo, esta vez en la CNN. Al poco de que se produjera la muerte de Good, Noem compareció en Texas, tocada con un sombrero vaquero al estilo lejano y salvaje oeste, donde calificó a la víctima como terrorista doméstica. Los vídeos que han aparecido luego dejan en entredicho o al menos crean serias dudas sobre esa versión. En esta otra entrevista empezó a tartamudear ante la pregunta sobre esa rápida conclusión.
Inseguridad
Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), tartamudeó ante las imágenes que le mostraron en una entrevista en la CNN de los disparos mortales de un agente en Minneapolis
Los demócratas han atacado a la administración por ese tiroteo y su intento de vilificar a Good. Trump continuó en esta línea al regresar a Washington de su fin de semana en Mar-a-Lago (Florida). “Todo el mundo lo vio, esa mujer era violenta. Esa mujer y su amiga fueron muy irrespetuosas con las fuerzas de la ley. Ellas estaban acosando. Son agitadoras profesionales. Lo que hacían eran indignante”, replicó para justificar que el agente echara mano de su pistola.
Uno de los vídeos muestra a una conductora sonriente que le decía al hombre que luego la mataría: “No estoy enfadada contigo”. Una vez tiroteada alguien apostilla: “Maldita perra”.
Posters en Minneapolis denunciando la muerte de Renee Nicole Good tras los disparos de un agente de la ICE.
La táctica de la Casa Blanca consiste en defender que el agente Ross goza de “absoluta inmunidad”, como dijo Trump. No pocos juristas discrepan de esa determinación.
La senadora Tina Smith, demócrata por Minnesota, acusó al gobierno de estar orquestando un encubrimiento al rechazar que los investigadores estatales trabajen en la investigación junto al FBI. Acusó a Noem de correr para culpar a Good y así crear la narrativa de que el policía es la víctima, y no la muerta.
La secretaria del DHS continuó repitiendo que Good trató de matar o herir, si bien el caso continúa abierto.
