
Una investigación de la Fiscalía de Trieste, en colaboración con la inteligencia italiana y la Interpol, ha conducido a la detención de Hasan Uzun, un ciudadano turco de 46 años, sospechoso de preparar un atentado contra el papa Francisco en julio de 2024 y de tener vínculos con el ISIS. El arresto, informa el diario Il Piccolo y replican otros rotativos italianos, tuvo lugar en Países Bajos. Uzun se encuentra a la espera de juicio en una cárcel de Trieste, tras ser extraditado a Italia a través de una orden de arresto europea emitida por un juzgado transalpino.
La investigación halló que, el 6 de julio de 2024, en la víspera de la visita del fallecido Francisco a Trieste, el sospechoso Uzun dejó una pistola automática CZ modelo 7B, calibre 9 mm Luger, con cargador y 14 cartuchos, dentro de un carrito de bebé que abandonó en el bar de la estación de tren local.
Los investigadores notificaron que Uzun, natural de Turquía, carece de vínculos personales con Italia u otros países de la UE
Un empleado del bar lo encontró y puso en aviso a la policía, que sospecha que el carrito era una forma de pasar hacer llegar las armas a la persona que debía ejecutar el atentado. la tarde del 6 de julio de 2024, víspera de la visita papal. El equipaje fue encontrado por casualidad por un empleado del bar. Probablemente estaba destinado a ser robado por otra persona.
Hasan Uzun fue identificado por las imágenes de una cámara de vigilancia. El vídeo mostró inequívocamente que el sospechoso dejaba su maleta en el bar y deambulaba por la estación. Poco después, dos hombres se acercaron a la maleta, lo que levantó sospechas de posible complicidad.
El arrestado abandonó un carrito de bebé repleto de armas y munición en la estación de Trieste la víspera de la visita papal
Según la investigación, Uzun adquirió con efectivo una nueva tarjeta SIM italiana para su teléfono y destruyó la anterior. De Trieste se desplazó a Milán, y de ahí a Suiza, empleando documentos falsificados y en compañía de otro hombre que no se ha logrado identificar. Los investigadores notificaron que Uzun, natural de Turquía, carece de vínculos personales con Italia u otros países de la UE.
Según una nota confidencial de los servicios de seguridad italianos mencionada por La Repubblica, la hipótesis de un posible atentado planificado contra el papa Francisco, atribuible a un grupo radical turco afiliado al ISIS, se consideró plausible. Por el momento la investigación sigue su curso.