Un diputado socialista, acusado de coaccionar a policías, culpa a una agente de “usar armas de mujer” por llorar

El diputado socialista en el Parlament de Catalunya Manel Ezquerra ha negado este jueves, en el juzgado de instrucción número 2 de Lleida, las acusaciones por un delito leve de amenazas y coacciones a agentes de la Policía Local de Alcarràs en 2021, cuando era teniente de alcalde. En el juicio, varios testigos, entre ellos el alcalde de entonces, Jordi Janès, de Junts, han explicado que Ezquerra reprochó a una policía con una crisis de ansiedad “usar armas de mujer” por llorar.

La acusación ha pedido el pago de una multa de seis meses por la cuantía que decida el juez, una indemnización de 1.738 euros para el agente que estuvo 55 días de baja y de 9.166 euros para la agente por 290 días de baja. Ha aportado informes psicológicos y psiquiátricos.

Los hechos se remontan a julio de 2021. Los agentes fueron requeridos en la puerta de la vivienda de Ezquerra por un enfrentamiento con un vecino del pueblo con el que el diputado, entonces teniente de alcalde y con anterioridad alcalde, había tenido discusiones con anterioridad.

El joven ha contado que llamó a la policía porque Ezquerra le había perseguido en coche hasta un pueblo cercano y el político ha relatado que este vecino, que en el pasado le había hecho escraches, le estaba insultando.

Cuando los policías llegaron ambos estaban discutiendo y, según han declarado ambos, les separaron y Ezquerra comenzó a insultarles exigiendo que detuvieran al vecino porque le había insultado. Los agentes han declarado en el juicio que Ezquerra les insultó después de decirles que siguiera sus órdenes y detuvieran al vecino y que les dijo que se les había acabado Alcarràs.

Tras separarles, el vecino se marchó y los agentes llamaron al jefe de la Urbana y al alcalde que quiso conocer la versión de Ezquerra. Todos se reunieron en la comisaría. Fue en la comisaría donde, según los testigos, Ezquerra calificó de “quinqui” a la agente tras haberse dirigido a él con la palabra “tío”.

Jordi Janès, ha contado que vio actitudes “ofensivas” por parte de su teniente de alcalde, que dijo a los agentes que eran “poco profesionales”. Ezquerra, según Janès, los trató “mal”. Poco después Janès suspendió a Ezquerra de sus funciones.

Ezquerra lo niega

Por su parte, Ezquerra ha negado que exigiera la detención del vecino, que hubiera coacciones y también los insultos. Sí ha reconocido que reprochó a los policías lo que ha calificado de actuación poco profesional “sin perder los nervios aunque tengo una voz fuerte y ronca”.

Su defensa ha insistido en que lo que ocurrió en la comisaría no es un hecho aislado, sino consecuencia de lo que Ezquerra consideraba una indefensión porque los agentes no había atendido su llamada en la que acusaba al vecino de insultarle.

Los policías ya no trabajan en Alcarrás. La agente trabaja ahora en la Guardia Urbana de Lleida y el agente en Balaguer.

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