Liam Conejo Ramos, de cinco años, vecinos de Minneapolis y uno de los rostros que ilustran la infamia de la política anti inmigración del presidente Donald Trump, continuará junto a su padre, Adrián, en el centro de detención de Dilley (Texas). Ahí fueron trasladados tras ser cazados la semana pasada por los agentes del ICE al poco de salir del colegio.
Seguirán ahí porque un juez federal de Texas decretó que el gobierno no puede deportarlos a Ecuador de manera inmediata, ni tampoco los pueden trasferir a cualquier otro lugar fuera de la región en la que están mientras se resuelve el asunto judicial
La captura de Liam estuvo marcada por las imágenes que captaron la atención nacional al verle con su gorro azul y mochila atenazado por uno de los agentes enmascarados y llamando a la puerta de su casa como cebo para detener a otros familiares, como la madre. Estas fotografías provocaron consternación en Estados Unidos y en el mundo.
La imagen del niño dio la vuelta al mundo como un símbolo de los excesos de Trump
Todavía fue a más cuando el jefe de los agentes del ICE, Greg Bovino, salió a escena para despreciar al padre y asegurar que sus hombres si sabían cuidar niños. Bovino abandonó este martes Minneapolis, castigado por Trump tras el escándalo del sábado por la muerte a tiros de Alex Pretti y la versión falsa en que lo catalogó de terrorista doméstico. Era la segunda muerte causado por sus hombres, después de que el 7 de enero su agente Jonathan Ross, tiroteó a Renee Good. Los dos difuntos tenían 37 años, eran blancos y ciudadanos estadounidenses.
En principio, el gobierno no podía deportar de inmediato a Liam y su padre porque tienen pendiente el caso de su petición de asilo, que la familia rellenó cumpliendo con todos los pasos legales establecidos por el ejecutivo de EE.UU. Accedieron por un puerto de entrada cuando les tocó el turno.
El juez del distrito oeste de Texas, Fred Biery, bloqueó el intento de deportación que el gobierno intentó de todos modos “hasta nueva orden de este tribunal”. La resolución también prohíbe que el ICE se lleve a otro lado al padre y al hijo “durante la tramitación de este litigio”.
Liam y su padre fueron arrestados el pasado día 20 como consecuencia del despliegue de unos 3.000 agentes fronterizos para el desarrollo de la mayor operación contra inmigrantes que ha realizado jamás el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que dirige Kristi Noem.
Según el DHS, padre e hijo llegaron de Ecuador y viven ilegalmente en EE.UU. Los acusaron de evadir a los agentes del ICE cuando fueron a arrestarlos. Sin embargo, el abogado de la familia recordó que estaban en pleno proceso por su petición de asilo y que Adrián carecía de antecedentes penales, algo que el departamento Noem no ha contestado.
Marcos Charles, que era el número dos de Bovino, trató de rebajar en vano la tensión al asegurar que el niño no era el objetivo de su acción, pero que estaba dentro de un vehículo cuando fueron a por su padre, que venía de recoger al niño de la escuela. Acusó al padre de huir y que uno de sus agentes se quedó de custodio mientras sus colegas iban a por el padre. Como prueba de buena voluntad, incluso fueron a un restaurante a buscarle algo de comer para Liam.
Sergio Amezcua, pastor de una iglesia, explicó a la CNN que habló con la madre de Liam y que le dijo que estaba “aterrorizada” durante el incidente. “Intentaron usar al niño para hacer que ella saliera de la casa”, dijo Amezcua. “Pero los vecinos interfirieron y le avisaron para que no abriera”, añadió.
Washington ha intentado rebajar la tensión
Trump ha intentado rebajar la tensión anunciando que envía a Minneapolis al zar de la frontera, Tom Homan, responsable de la política de deportaciones masivas, quien será su único interlocutor sobre el terreno, en lugar del polémico Greg Bovino, alto funcionario de la patrulla fronteriza que ha dirigido las grandes redadas en la ciudad.
El presidente mantuvo además una conversación telefónica con el gobernador del estado, Tim Walz, y el alcalde de la ciudad, Jacob Frey, con quien dijo estar de acuerdo en la necesidad de calmar la situación en Minnesota.
