Una grúa se desploma sobre un tren en circulación en Tailandia y deja 25 muertos

Al menos 29 personas han muerto y 80 resultaron heridas este miércoles en Tailandia tras el desplome de una pesada grúa sobre un tren de pasajeros en circulación. La grúa trabajaba en la construcción del viaducto -por encima de la actual vía- por el que circularán a finales de esta década los trenes de alta velocidad entre Bangkok-Vientián (Laos) y Kunming (China). Se desconoce el motivo del accidente. 

El tren expreso, entre Bangkok y Ubon Ratchathani (nordeste del país), llevaba a 195 personas a bordo y circulaba a 120 kilómetros por hora cuando se produjo el siniestro. 

Las autoridades provinciales informaron de que la base de la grúa, de más de 20 toneladas, cayó sobre el segundo de los vagones del convoy, que circulaba por debajo, provocando un incendio en este y haciendo descarrilar los otros dos vagones. Un vecino, Mitr Intrpanya, relató a France Presse haber escuchado sobre las nueve de la mañana “un gran estruendo seguido de dos explosiones”. Cuando se acercó al lugar se encontró con que “el metal de una grúa parecía haber seccionado el vagón del medio de un tren”.  

El Expreso Especial 21 es uno de los seis trenes que circulan a diario entre Bangkok y Ubon Ratchathani. Se trata de uno de los trenes más modernos de los envejecidos ferrocarriles tailandeses, ya que rueda a 120 kilómetros por hora -velocidad punta en el país- y dispone de aire acondicionado. 

Sin embargo, las ventanas selladas y las puertas automáticas habrían impedido que algunos de los supervivientes pudieran escapar por su propio pie, antes de la llegada de los equipos de rescate. Este se alargó durante más de tres horas y tuvo que ser interrumpido por el ruido que hacía presagiar el desplome  de partes de la grúa que seguían en pie. Otras informaciones hablan del temor a un derrame químico no aclarado. Después del mediodía, todos los supervivientes habían sido llevados a un lugar seguro. Casi ochenta de ellos han tenido que ser hospitalizados, en varios centros , y ocho se encuentran en estado crítico. 

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Labores de rescate tras el accidente de tren. 

PR NAKHON RATCHASIMA / EFE

El accidente ocurrió en Ban Thanon Kho, a 215 kilómetros de Bangkok. A media tarde, los equipos de rescate seguían cortando chatarra para intentar recuperar un número estimado de siete cadáveres (tras comparar la lista de pasajeros y la de supervivientes). 

Se ha abierto una investigación sobre las causas del suceso, entre las estaciones de Nong Nam Khon y Sikhiu. Unas dos docenas de trenes circulan a diario por ellas, con destino a Ubon Ratchathani o Nong Khai, en el nordeste de Tailandia.  

Las obras siniestradas forman parte del ambicioso proyecto, varias veces retrasado, de conectar China y el Sudeste Asiático con trenes de alta velocidad. Estos ya circulan entre Kunming y Vientián, la capital de Laos, al borde de la frontera tailandesa. Solo el tramo tailandés -parte de las Nuevas Rutas de la Seda- esta presupuestado en más de 11.000 millones de euros. 

Tras varios retrasos, por motivos financieros y políticos, las obras avanzan a buen ritmo y el objetivo es completar los 600 kilómetros de trazado tailandés hasta Bangkok en 2028. Este año deberían empezar las obras del puente ferroviario sobre el Mekong, que debería estar concluido en 2030. Ese mismo año debería ser posible ir en tren de alta velocidad desde Bangkok a China, vía Laos. A continuación, la misma línea debería continuar hasta Kuala Lumpur y, quizás, hasta las puertas de Singapur. 

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El viaducto en construcción de la futura línea de alta velocidad Bangkok-Vientián-Kunming. Abajo, amasijo de la grua desplomada y del tren impactado 

cedida / EFE

Las causas del siniestro están bajo investigación -ingenieros y operarios ya han prestado declaración- pero las primeras informaciones apuntan a que la constructora Ital-Thai (cuyas acciones bajaban hoy un 7,7%) sería la responsable del tramo afectado del proyecto. 

La misma empresa tuvo un año negro en 2025. Sobre todo sus trabajadores (tailandeses, camboyanos y laosianos), un centenar de los cuales murió tras el hundimiento de una torre de treinta plantas en construcción. Fue el único edificios que se desmoronó en Tailandia a consecuencia del trágico terremoto en Birmania y la calidad de sus materiales fue cuestionada. 

En otra construcción civil, en el viaducto  de una autopista en Bangkok, la misma empresa había sufrido semanas antes el  desplome de otra grúa, con el resultado de varios muertos. 

Las medidas de seguridad en Tailandia han sido cuestionadas con frecuencia. Los edificios en construcción exhiben actualmente un cartel en el que deben constar de forma actualizada los días transcurridos sin ningún accidente. Se da la circunstancia de que el actual primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, es un magnate de la construcción. En febrero tiene una cita con las urnas, pero hace unos meses la toma de posesión de su gobierno coincidió con el espectacular hundimiento de una calle entera, bajo la cual su constructora acababa de perforar y recubrir un túnel de metro, que afortunadamente todavía no estaba en servicio. 

Hoy, en cualquier caso, Anutin ha anunciado que exigirá responsabilitades a los supervisores del tramo de alta velocidad siniestrado. 

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