Una nueva oportunidad para el Mediterráneo

El Mediterráneo es la historia viva de una red de interconexiones de personas, sociedades y culturas tejidas durante siglos en una región con una extraordinaria riqueza histórica, económica y social. Pilares profundos sobre los que proyectar y construir un futuro conjunto.

El 28 de noviembre celebramos en Barcelona la Reunión Ministerial de la Unión por el Mediterráneo, el trigésimo aniversario del Proceso de Barcelona, un hito en las relaciones euromediterráneas que supuso el punto de partida de un trabajo compartido en favor de la paz, la estabilidad y el progreso económico en nuestra región. España ha sido protagonista de este proceso impulsando desde el principio la cooperación y el diálogo euromediterráneos. Estuvimos en el origen de su concepción con el proceso de Barcelona, hemos contribuido a impulsar y fortalecer la Política de Vecindad en la orilla sur y hemos trabajado en la configuración de la Nueva Agenda para el Mediterráneo que ha sentado las bases de una asociación renovada entre la Unión Europea y nuestros socios de la ribera sur y oriental del Mediterráneo.

A lo largo de este periodo, las relaciones euromediterráneas han experimentado avances sustantivos. Entre ellos, sin duda, la puesta en marcha de la Unión por el Mediterráneo y el impulso a la política de Vecindad Sur, estableciendo marcos de cooperación tanto en áreas estratégicas para su desarrollo socioeconómico, como para avanzar en el fortalecimiento institucional y la cohesión social. Este año tenemos la oportunidad de seguir desarrollando el ángulo político de nuestra relación de vecindad reforzando el diálogo euromediterráneo. Una paz duradera en Oriente Medio, basada en la implementación de la solución de los dos Estados, seguirá guiando nuestros intercambios y alimentando nuestras propuestas para que Palestina e Israel puedan vivir en paz y seguridad.

foto XAVIER CERVERA 25/05/2025 torre agbar, glories, eixample, torres vila olimpica, al fondo ,y mar mediterraneo, des del turo de la rovira (a pie de los bunkers del carmel) barcelona

Barcelona, sede de la Unión por el Mediterráneo

Xavier Cervera / Propias

Punto de inflexión

El partenariado mediterráneo dará un salto este 2025 con la reforma de la UpM y el lanzamiento del Pacto por el Mediterráneo

Los grandes retos de la región nos impulsan a fortalecer nuestros lazos con más instrumentos y capacidades. Y este 2025 es una ocasión única para relanzar el partenariado mediterráneo, con la reforma de la Unión por el Mediterráneo y el lanzamiento del Pacto por el Mediterráneo. Ambos acontecimientos tendrán lugar en Barcelona este mes, logrando que nuestro Espacio mediterráneo común sea más fuerte, nuestras acciones tengan más impacto, y que nuestros objetivos compartidos se conviertan en realidades. Desde su creación, la Unión por el Mediterráneo se ha consolidado como un instrumento fundamental de la política mediterránea y el único foro de diálogo de la región en el que participan 43 países en pie de igualdad, incluidos Israel y Palestina. Los debates mantenidos en su seno, como foro de diálogo estructurado, han sido centrales para debatir la estabilidad regional y reforzar el diálogo euroárabe. Este año coincide además con la culminación del proceso de reforma de la organización, que la consolidará como pieza central de la arquitectura institucional del Mediterráneo, con un valor añadido de estabilidad y continuidad a pesar de la inestabilidad regional.

En paralelo, el 28 de noviembre la Unión Europea y nuestros socios presentamos en Barcelona el “Pacto por el Mediterráneo”, a cuyo diseño España ha contribuido activamente. Un Pacto para tiempos nuevos, que supone un ambicioso salto cualitativo en el reforzamiento estratégico de las relaciones en esta región. El Pacto nace de la voluntad política de construir un genuino partenariado estratégico entre iguales y aspira a fortalecer la confianza mutua institucionalizando el diálogo político a alto nivel. Su proceso de elaboración ha seguido un enfoque abierto y participativo con amplias consultas, tanto a nivel nacional como en los espacios de diálogo entre la Unión Europea y nuestros socios de la Vecindad Sur, para reflejar de manera inclusiva y equilibrada las prioridades e intereses legítimos de todos los socios.

El resultado es un documento que, desde una visión de futuro, combina el enfoque de derechos, el fortalecimiento institucional y la cohesión social, con el pragmatismo en la identificación de iniciativas y proyectos en sectores estratégicos con capacidad transformadora sobre el terreno. Los tres ejes en los que se articula el Pacto reflejan esta visión: las personas como fuerza motriz del cambio, las conexiones y la innovación; economías más fuertes, sostenibles e integradas; y seguridad, preparación y gestión de la migración desde un enfoque global. Lo que es fundamental es que el Pacto vendrá acompañado de un Plan de Acción que permitirá a los países desarrollar acciones conjuntas y centrarse en prioridades, en colaboración con los socios. La Unión por el Mediterráneo está llamada a tener un papel primordial en la coordinación y la aplicación de algunas iniciativas recogidas en el Pacto por el Mediterráneo.

Este trigésimo aniversario supone, en definitiva, una oportunidad para el Mediterráneo. Una oportunidad para avanzar con resultados tangibles hacia los objetivos a los que aspiramos desde el lanzamiento del Proceso de Barcelona: hacer del Mediterráneo un espacio de paz, estabilidad y progreso compartido. Ese es el horizonte por el que trabajamos y hacia el que avanzaremos, una vez más, desde esta capital del mediterráneo que es Barcelona. 

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