La Unión Europea activa su maquinaria para forzar a la Casa Blanca a respetar los términos del ya criticado acuerdo comercial con EE.UU.. “Un pacto es un pacto”, ha advertido la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, unas horas antes de que su comisario de Comercio, Maros Sefcovic, se reúna con el representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, en París. Todo, después de que el presidente Donald Trump amenazase este fin de semana con un arancel del 25% a la importación de vehículos europeos.

“Un pacto es un pacto, y tenemos un pacto, cuya esencia es la prosperidad, las normas comunes y la fiabilidad”, ha dicho Von der Leyen, preguntada por el último desafío estadounidense en una rueda de prensa en Ereván, en plena cumbre bilateral entre la UE y Armenia. En cualquier caso, insiste, la UE está “preparada para todos los escenarios”.
Fase final
La conservadora alemana insiste en que ambas partes están aplicando el acuerdo
¿Incluyendo la ruptura del pacto comercial de Turnberry (Escocia)? En julio del año pasado Bruselas y Washington firmaron la paz comercial y la UE acató un tope máximo del 15% de aranceles para productos comunitarios, incluyendo los coches europeos. Pero ahora la Casa Blanca acusa a los Veintisiete de no aplicar el pacto comercial por no haberlo ratificado completamente, un proceso que se encuentra en la fase final de los procedimientos internos de las instituciones comunitarias.
Lo cierto es que el Parlamento Europeo retrasó el proceso en dos ocasiones por los vaivenes de Washington, las serias amenazas de Trump para tomar Groenlandia, territorio autónomo danés, y la decisión del Tribunal Supremo estadounidense de declarar ilegales los gravámenes impuestos por Trump. Pero este mismo miércoles las instituciones comunitarias retomarán las negociaciones finales para poner fin al proceso.
La conservadora alemana insiste desde Armenia en que ahora ambas partes están aplicando el acuerdo comercial y “respetando los diferentes procedimientos democráticos que tenemos en cada parte”. “Por parte de la UE, nos encontramos en las fases finales de la aplicación de los compromisos arancelarios pendientes”, ha indicado, con voluntad de no escalar el conflicto.
El enviado para apaciguar a EE.UU. es el mismo Sefcovic, negociador clave del acuerdo de Turnberry, que viaja a París para encontrarse con Greer en los márgenes de la reunión de ministros de Comercio del G-7 que se celebrará en la capital francesa. Sin embargo, Sefcovic se encontrará un Greer decidido a no recular.
“La UE se comprometió a reducir sus propios aranceles sobre los automóviles estadounidenses y a rebajar a cero los aranceles sobre todos los bienes industriales. Asimismo, acordaron modificar varias de sus normativas o conceder ciertas flexibilidades a Estados Unidos. Sin embargo, no han cumplido nada de eso”, protestó el representante estadounidense en una entrevista en la CNBC antes de viajar a París.
“Por consiguiente, llegado cierto punto, y tras haber debatido este asunto con nuestros homólogos europeos durante muchísimos meses, el presidente decidió que, si los europeos no están implementando el acuerdo en este preciso momento, nosotros tampoco tenemos la obligación de implementarlo en su totalidad”, explicó. Será la segunda reunión con Sefcovic en solo dos semanas, después de que el diplomático eslovaco le encontrara recientemente en Washington.
El recordatorio de Von der Leyen de que Europa puede afrontar todos los escenarios posibles es un matiz importante. En su validación final del pacto, la Eurocámara introdujo una cláusula que permite paralizar la aplicación del pacto comercial si Trump impone nuevos gravámenes, como sería el caso. También en Bruselas insisten en que todas las opciones están encima de la mesa, también la posibilidad de estrenar el temido instrumento anticoerción contra EE.UU., el conocido como bazuca comercial. “Ya vimos con Groenlandia que es bueno estar preparados y decididos”, dijo ayer en Bruselas el ministro alemán de Finanzas, Lars Klingbeil. “Queremos evitar una escalada, pero estamos preparados”, insistió.

