

Vox ha cerrado esta noche su campaña electoral en Castilla y León con una demostración de fuerza en la céntrica plaza Zorrilla de Valladolid donde ha reunido a algunos miles de personas.
Los ultranacionalistas han celebrado el acto más multitudinario que han convocado en esta campaña y, probablemente, el más concurrido que se ha realizado esta noche en la capital de la comunidad donde también tenían lugar los actos de fin de campaña de PP y PSOE.
Tras la intervención del candidato a la presidencia castellanoleonesa, Carlos Pollán y del secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha tomado la palabra el líder del partido, Santiago Abascal, que se ha echado a su espalda toda la campaña electoral –como ya hizo en Aragón y Extremadura– para defender su programa de “reconstrucción de España, para levantar todo lo que han derribado y devolver todo lo que han robado”.
Convencido de que en esta campaña ha logrado atraer a electores del PP pero también antiguos votantes de la izquierda, un Abascal eufórico ha afirmado que Vox no “defiende una ideología, su único propósito es defender España”.
El líder ultranacionalista ha concluido asegurando que Vox tiene sí tiene vocación de Gobierno contra quienes le reprochan que no haya cerrado todavía acuerdos en Aragón y Extremadura . “Después del domingo –ha precisado– vamos a tender la mano y vamos a llegar a un acuerdo medida a medida. Esa alternativa –ha concluido– se va a construir”.
