Los presupuestos crecen un 10% respecto al 2025 con sanidad aumentando por debajo de la media

Con alrededor de cuatro meses de retraso, el Govern de Salvador Illa ha aprobado este vierneslos presupuestos del 2026, con un aumento del gasto del 10% respecto al 2025 (prorrogado) y del 23% sobre las últimas cuentas, de hace tres años. Las grandes cifras muestran que la partida más importante del presupuesto (Sanidad, que se lleva uno de cada cuatro euros) crece por debajo de la media, con un incremento del 21% sobre el 2023. La partida que más aumenta en las cuentas es la del pago de los intereses de la deuda que duplica su importe hasta los 1.616 millones.

El Ejecutivo catalán llevó al Parlament el proyecto de Presupuestos –que prevé un gasto de 49.162 millones de euros– sin haberse asegurado los apoyos suficientes por parte los grupos. Son 4.604 millones más que en el 2025 y 9.126 más que en el 2023. La última vez que un Govern de la Generalitat intentó una maniobra similar de llevar unas cuentas al Parlament sin apoyos (en el 2024, el president Pere Aragonès) no se consiguieron aprobar y se convocaron elecciones anticipadas. Sobre la posibilidad de ir a elecciones si no se consiguieran validar en el pleno, la consellera d’Economia, Alícia Romero, ha contestado que había que ir “partido a partido” y que quedan días para conseguir un acuerdo.

La consellera ha vuelto a alertar de que si el presupuesto no sale adelante, se corre el riesgo de perder 1.500 millones. Incluso ha avisado de que podría haber tensiones de tesorería a partir del mes de abril si no hay nuevas cuentas. Aunque ERC se inclina por presentar una enmienda a la totalidad, se han dado 10 días con el Govern para tratar de llegar a un pacto.

Como Catalunya lleva dos prórrogas presupuestarias seguidas, la interpretación de las cuentas diseñadas para este año es compleja. Una de las pocas cifras que ha ofrecido el Govern para comparar con el 2025 es que el crecimiento respecto al presupuesto prorrogado del año pasado más los suplementos de crédito fue del 10,3%. El resto de las comparaciones de las cuentas públicas son con las aprobadas tres años atrás, las del 2023.

Por eso, por ejemplo, la cifra de inversión crece un espectacular 45%, hasta los 4.146 millones, ya que se compara con la prevista para el 2023. Fuentes de Economia explicaron que el año pasado la inversión fue de más de 3.000 millones después de ejecutar un 122% de lo previsto, ya que se compara con los datos nuevamente del 2023.

El gasto por departamentos muestra un crecimiento general. En el caso de Sanidad, el presupuesto no es capaz aún de absorber el llamado “gasto desplazado” de años anteriores. Por eso, el año pasado lo que de verdad gastó la Generalitat en Sanidad fueron 16.600 millones, un 4,2% más que en el 2025. Esa cifra del 2025 es superior a los 13.840 millones presupuestados para este año. Por lo tanto, se espera que este ejercicio se vuelva a generar un desfase entre lo presupuestado y lo que se gaste de manera real que ronde los 3.000 millones.

A pesar de que el incremento del presupuesto de Sanidad es inferior a la media, en las otras partidas que configuran el gasto social como educación, derechos sociales o vivienda el crecimiento está por encima de la media. Así pues, el peso del gasto social respecto al total se mantiene en linea con años anteriores al representar un 74,2% del total. Está por encima del 73,6% del 2023, pero por debajo del 77,0% del 2015. “El gasto social se mantiene”, ha insistido Romero durante la rueda de prensa de presentación de las cuentas, en la que apenas se habló de los números del presupuesto. Solo se trató de las posibilidades de acercar a ERC al sí a las cuentas.

El departament de Educació ocupa el segundo lugar en términos presupuestarios, con 8.356 millones (+ 24,5% en relación al 2023), y el tercer puesto es para el Departament de Drets Socials i Inclusió, con 4.248 millones (+28 % más que en las últimas cuentas en vigor, las de 2023).

Del lado de los ingresos, destaca el crecimiento de la recaudación por IRPF del 36,9%. Es la mayor subida de los grandes impuestos que recibe la Generalitat, ya que la del IVA es del 23,1%, el de sucesiones del 20,5% y el de patrimonio un 28,4%. Esa subida del IRPF se produce después de que la Generalitat no haya deflactado la tarifa en estos años de subida del IPC y de los salarios.

Romero ha destacado la cifra récord prevista este año de saldo corriente de 2.475 millones, lo que significa que los ingresos corrientes de la Generalitat superan a los gastos corrientes. En cuanto al déficit, se mantiene “controlado”, ha dicho, en 329,6 millones, un 0,1% del PIB.

Eduardo Magallón Lecina

Barcelona, 1975. En la sección de economía desde 2001 proveniente de Cinco Días. Antes trabajé en programas de economía en TV3. Licenciado en Periodismo por la UAB, PDD por IESE y estudio Geografía e Historia (UNED).

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