El presidente de CaixaBank, Tomás Muniesa, ha alertado esta mañana en la junta general de accionistas celebrada en Valencia que la economía ha entrado en “una nueva era” porque “la confrontación geoeconómica entre potencias es la mayor amenaza para la estabilidad global”. En segundo lugar lugar el presidente de la entidad ha alertado de “los desafíos tecnológicos y ambientales” por los riesgos de “la ciberseguridad y la desinformación, así como la incertidumbre por el impacto de la inteligencia artificial a nivel global”. En tercer lugar Muniesa avisó de “la creciente desigualdad y el cambio demográfico como riesgos transversales”.
Como en otras ocasiones, el presidente de la entidad se mostró muy crítico con la Unión Europea. “La fragmentación regulatoria y la complejidad en todos los ámbitos, no favorecerá el crecimiento europeo”, ha señalado en su discurso. “Si hay un consenso en el mundo es que Europa está hiperregulada”, ha añadido.
En su turno, el consejero delegado Gonzalo Gortázar ha señalado los buenos resultados alcanzados el año pasado por el banco. “Hemos revisado al alza los principales objetivos de crecimiento y rentabilidad para los próximos años, manteniendo la ambición de acelerar la transformación operativa”, ha manifestado.
La junta ordinaria ha coincidido con la convocatoria de huelga en CaixaBank por parte de los sindicatos para reclamar mejores condiciones. El banco no ha facilitado datos de participación. CC.OO. ha asegurado durante la reunión que el para ha afectado al 90% de los centros de trabajo. En el turno de preguntas de la junta -como es habitual- los sindicatos han tomado la palabra para reclamar mejores condiciones de trabajo.
Los trabajadores también se manifestaron a las puertas del palacio de congresos de Valencia donde se celebra la junta.
